Las condiciones climáticas extremas han llevado a la evacuación de más de 50 mil personas en Chile debido a incendios devastadores.
Los incendios forestales comenzaron el pasado sábado y se expandieron rápidamente a través de diversas localidades situadas a aproximadamente 500 kilómetros al sur de la capital chilena, Santiago. Esta información fue confirmada por el ministro de Seguridad, Luis Cordero, quien destacó que las altas temperaturas y los fuertes vientos de la madrugada contribuyeron significativamente a la veloz propagación de las llamas, las cuales han destruido viviendas y afectado gravemente a varias comunidades.
Asimismo, de acuerdo con los testimonios recabados por medios locales, un número considerable de las víctimas fatales fueron encontradas en el interior de sus residencias, mientras que las autoridades han reiterado la necesidad de una evacuación inmediata para las zonas en situación de riesgo. La periodista chilena Sofía Martínez ha destacado que la situación es extremadamente crítica, y se teme que las cifras de personas fallecidas puedan aumentar con el paso de las horas.
En este contexto, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó sobre el despliegue de más de 3.700 bomberos en la lucha contra el fuego, reconociendo que se enfrenta a un escenario de complejidad excepcional. En concordancia con esta situación, el presidente Gabriel Boric ha declarado el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío, asegurando que se han movilizado todos los recursos del Estado para abordar esta emergencia.
Mientras el presidente evalúa la posibilidad de visitar las áreas afectadas, informes de los medios chilenos indican que al menos 14 focos de incendio continúan activos. El avance del fuego ha ocasionado el colapso de rutas, la evacuación de centros de salud, como el hospital de Lirquén, y ha requerido un refuerzo en las medidas de seguridad para prevenir saqueos y asistir a miles de individuos que han perdido sus hogares.
Las condiciones meteorológicas continúan siendo desfavorables, tal como lo ha indicado Esteban Krause, director de la Corporación Nacional Forestal del Biobío. Krause ha señalado que el incendio permanece fuera de control, con pronósticos que anticipan temperaturas superiores a los 30 grados y ráfagas de viento intensas, según lo reportado por el portal Minuto Uno.
Durante la jornada se emitieron 87 alertas del Sistema de Alerta de Emergencia, lo que condujo a la evacuación masiva de la población. En la actualidad, se encuentran operativos seis albergues en Ñuble y ocho en Biobío, donde se alojan cientos de damnificados. Además, el Gobierno está considerando la implementación de un toque de queda, especialmente durante las horas nocturnas, con el objetivo de restringir la circulación y prevenir nuevos focos de incendio, como parte de las medidas contempladas en el estado de excepción.