Familiares de las víctimas del régimen iraní denuncian elevadas tarifas para recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
Los familiares de las víctimas de las protestas en Irán han expresado su indignación al revelar que se ven obligados a abonar sumas exorbitantes para poder recuperar los restos mortales de sus seres queridos. Esta situación resulta especialmente crítica en un contexto donde el ingreso promedio mensual de los trabajadores iraníes se sitúa por debajo de 100 dólares, lo que imposibilita el cumplimiento de tales exigencias económicas.
Adicionalmente, fuentes de información han indicado que en diversas ocasiones, el personal de salud notifica a los parientes sobre la necesidad de retirar los cuerpos antes de que las fuerzas de seguridad intenten imponer un cobro por la entrega de los mismos. Esta práctica se ha convertido en una norma que intensifica la angustia de aquellos que ya enfrentan la pérdida de un ser querido.
Asimismo, se ha denunciado que en la morgue Behesht-e Zahra, ubicada en Teherán, las autoridades ofrecen la posibilidad de liberar cuerpos sin costo alguno, siempre que los parientes afirmen que los fallecidos son miembros de la milicia Basij, vinculada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, y que habrían muerto como mártires en enfrentamientos con los manifestantes.
Un testimonio impactante de un familiar, compartido con la BBC, revela que en la capital iraní, varias familias, temiendo que las autoridades pudieran ocultar o disponer de los cuerpos sin su conocimiento, decidieron forzar el acceso a la morgue y extraer los cadáveres de las ambulancias. Posteriormente, los custodiaran en el patio del hospital hasta que pudieron organizar su transporte mediante ambulancias privadas.
Estas prácticas han generado un clima de terror y desconfianza en la población, que se ve obligada a enfrentar no solo el dolor de la pérdida, sino también la extorsión económica del régimen. La situación continua provocando una creciente indignación entre las familias de las víctimas y la sociedad civil.
Por último, el contexto de represión y control social que caracteriza al régimen iraní pone de manifiesto la necesidad de una intervención internacional que garantice el respeto de los derechos humanos y la dignidad de los ciudadanos, quienes no deberían ser sometidos a tal explotación en momentos de profunda tragedia personal.