Estados Unidos ha comenzado el traslado de su equipo militar, incluyendo el portaaviones USS Abraham Lincoln, hacia Medio Oriente en respuesta a la crisis en Irán.
En el contexto de las crecientes protestas en Irán, junto con un apagón de internet y una severa represión que ha ocasionado más de 3400 muertes, Estados Unidos ha emprendido el envío de al menos un portaaviones que se dirige hacia Medio Oriente.
De acuerdo con un informe del New York Times, basado en declaraciones de dos funcionarios estadounidenses que solicitaron permanecer en el anonimato, el portaaviones USS Abraham Lincoln junto con varios buques de escolta están navegando desde el mar de China Meridional, con un trayecto estimado de aproximadamente una semana.
Asimismo, se anticipa la llegada a la región de una diversidad de aviones de guerra, que probablemente incluirán cazas, aeronaves de ataque y aviones de reabastecimiento, muchos de los cuales procederán de instalaciones en Europa. Algunos de estos aviones sustituirán a unidades previamente desplegadas en Oriente Medio, y sus misiones podrían extenderse dependiendo de la evolución de las tensiones con Irán.
Ante la posibilidad de represalias por parte del régimen iraní a un eventual operativo estadounidense, el Pentágono ha decidido reforzar la defensa aérea en Medio Oriente, particularmente en la base aérea Al Udeid en Qatar, mediante el despliegue adicional de misiles interceptores y sistemas de protección para las instalaciones estadounidenses.
Por otra parte, fuentes militares han confirmado a Fox News que activos militares estadounidenses, tanto aéreos como terrestres y navales, llegarán a la región en los próximos días y semanas, con el objetivo de ofrecer al presidente Donald Trump diversas opciones militares en caso de que decida ejecutar operaciones contra el régimen de los ayatolás.
Hasta el momento, la cadena de noticias no ha especificado si el USS Abraham Lincoln que se encuentra operando en el mar de China Meridional es el mismo que se está trasladando, o si se trata de uno de los dos portaaviones que partieron de Norfolk y San Diego a principios de esta semana. Se prevé que el tránsito hacia la región dure al menos una semana.