Erfan Soltani, un joven de 26 años, será ejecutado el miércoles en Irán tras su condena por participar en protestas contra el régimen sin que se conozcan los cargos específicos en su contra.
Un individuo de 26 años ha sido sentenciado a muerte en Irán tras haber sido detenido por su participación en las protestas masivas que han sacudido a la República Islámica desde finales de diciembre, según lo reportado por la Organización Hengaw para los Derechos Humanos.
De acuerdo con la información proporcionada por este grupo, la familia de Erfan Soltani recibió la notificación de que la ejecución del joven se llevará a cabo el miércoles, aunque las autoridades no han aclarado la fecha del juicio ni los cargos específicos en su contra.
Activistas y un funcionario del régimen han informado que al menos 2000 personas, incluidas fuerzas de seguridad, han perdido la vida durante las protestas en Irán, siendo esta la primera vez que las autoridades reconocen una cifra tan alarmante de víctimas fatales.
A su vez, los ciudadanos iraníes han logrado restablecer la comunicación con el exterior a través de sus teléfonos celulares, marcando la primera vez desde que las comunicaciones fueron interrumpidas durante la campaña de represión gubernamental, lo que ha permitido ofrecer un vistazo a la situación en el país tras varios días de aislamiento internacional.
La inestabilidad social, originada por la crítica situación económica, representa el mayor desafío interno para los líderes clericales de Irán en al menos tres años, y surge en un contexto de creciente presión internacional tras los ataques de fuerzas israelíes y estadounidenses el año pasado.
En relación al caso de Soltani, la organización de derechos humanos indica que fue arrestado en su hogar el jueves pasado, en conexión con las manifestaciones en Fardis, Karaj, al oeste de Teherán, la capital del país. Hasta ahora no se ha establecido qué autoridad llevó a cabo el arresto. Solo cuatro días después de su detención, la familia recibió la notificación de que la ejecución había sido programada.
“Nunca hemos sido testigos de un caso que avanzara tan rápido”, expresó Awyar Shekhi, miembro de Hengaw, en declaraciones al medio británico BBC. “El gobierno está utilizando todas las tácticas a su disposición para reprimir a la población y generar temor”, añadió.
Hengaw califica el caso como una clara infracción a las normas del derecho internacional, incluyendo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, diseñado para salvaguardar derechos fundamentales, como el derecho a un juicio equitativo, y derechos humanos, adoptado por las Naciones Unidas en 1966.
La hermana de Soltani, quien es abogada, ha intentado seguir el proceso por medios jurídicos, sin embargo las circunstancias han dificultado su labor.