12/01/2026

Irán responde a Donald Trump: disposición para diálogo y defensa

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, contestó a las advertencias del presidente estadounidense sobre un posible ataque militar.

En respuesta a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con un posible ataque contra Irán si las fuerzas de seguridad del país persa abren fuego contra los manifestantes, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, declaró este lunes que "estamos listos para la guerra, pero también para el diálogo".

Durante una conferencia informativa con embajadores extranjeros en Teherán, Araqchi abordó la amenaza emitida por Washington, asegurando que la situación de violencia en Irán está "bajo control total". El funcionario enfatizó que su nación "no busca la guerra, pero está totalmente preparada" para defenderse ante cualquier eventualidad. Además, subrayó que "también estamos preparados para negociar", aunque acotó que "estas negociaciones deben ser justas, con igualdad de derechos y basadas en el respeto mutuo".

El canciller iraní también sostuvo que las fuerzas de seguridad han logrado estabilizar la situación, y anunció que la conexión a internet será restablecida próximamente en coordinación con las autoridades pertinentes. Este servicio ha estado interrumpido durante más de 96 horas, en un aparente esfuerzo del gobierno para evitar que los manifestantes organicen sus acciones a través de plataformas digitales.

Asimismo, Araqchi caracterizó los acontecimientos actuales en su país como "una guerra terrorista y una prolongación de la agresión estadounidense e israelí", señalando que grupos terroristas han infiltrado las protestas para distorsionar sus objetivos originales. El ministro también afirmó que el gobierno posee evidencias gráficas que documentan la distribución de armas a los manifestantes, y anticipó la divulgación de confesiones de detenidos junto con pruebas que evidencian la injerencia extranjera de Estados Unidos e Israel.

El gobierno iraní, según lo expresado por Araqchi, "se vengará de cualquiera que haya manchado sus manos con la sangre del pueblo iraní". De acuerdo con el ministro, un 70 por ciento de la población atribuye el origen de las protestas a imposiciones externas, mientras que un 30 por ciento relaciona el descontento con motivos de índole económica.

Por otra parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, informó que las comunicaciones entre Araqchi y el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, se mantienen abiertas, y que los contactos persisten a través de Suiza, un intermediario tradicional en este tipo de negociaciones.

El grupo de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, ha reportado la verificación de 490 muertes de manifestantes y 48 agentes de seguridad, así como más de 10.600 arrestos, aunque la obtención de información precisa se ha visto comprometida debido a las restricciones impuestas en la conectividad a internet en Irán.