El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro fue intervenido en varias ocasiones y se le negó la prisión domiciliaria por el Supremo Tribunal.
Jair Bolsonaro, ex presidente de Brasil y de 70 años de edad, fue dado de alta del hospital DF Star, situado en la capital del país, donde permaneció durante ocho días y fue sometido a un total de cuatro intervenciones quirúrgicas para corregir una hernia inguinal y abordar un problema en el diafragma.
La reclusión de Bolsonaro en prisión se llevó a cabo pocas horas después de que el Supremo Tribunal Federal desestimara una nueva solicitud de prisión domiciliaria presentada por su defensa, la cual argumentaba motivos humanitarios, según reportes de la Agencia Noticias Argentinas.
El juez Alexander de Moraes, encargado del caso, señaló que en este momento no se satisfacen los requisitos legales necesarios para otorgar la prisión domiciliaria, especialmente debido a las reiteradas infracciones cometidas por el recluso en relación con las medidas cautelares impuestas durante su detención provisional en su residencia.
Asimismo, Moraes enfatizó que Bolsonaro recientemente destruyó la tobillera electrónica que le había sido asignada para monitorear sus movimientos, lo que fue interpretado como un intento de fuga y un acto de desobediencia a las normativas establecidas.
Este regreso a prisión se inscribe en un contexto más amplio de tensiones políticas y legales que rodean al ex mandatario, quien ha estado en el ojo del huracán debido a sus convocatorias controvertidas y su conducta durante el tiempo que ocupó el cargo presidencial.
La situación de Bolsonaro continúa siendo objeto de análisis por parte de expertos en derecho y políticos, quienes discuten las implicaciones de sus acciones y la respuesta del sistema judicial brasileño ante su comportamiento en el marco de la ley.