La reconocida actriz Jane Fonda adquirió un rancho en Nuevo México en 2000 y lo convirtió en un santuario ecológico de 900 hectáreas.
La actriz Jane Fonda, conocida por su compromiso con diversas causas ambientales, ha hecho pública esta semana la notable transformación del rancho que adquirió hace 26 años en Nuevo México, Estados Unidos, el cual ha evolucionado hasta convertirse en un santuario ecológico abarcando 900 hectáreas.
A la edad de 88 años, Fonda, quien proviene de una familia emblemática en la industria del cine, podría haber optado por una vida alejada del bullicio mediático; no obstante, ha decidido canalizar su influencia hacia la lucha contra el cambio climático.
Un ejemplo representativo de su activismo se manifiesta en la adquisición en el año 2000 de Forked Lightning Ranch, un extenso rancho ubicado a los pies de las montañas Sangre de Cristo, donde fluye el río Pecos.
La destacada actriz tomó la decisión de preservar las estructuras históricas, así como el uso agrícola del terreno y su ecosistema, que se extiende a lo largo de 6 kilómetros a lo largo del río Pecos, proporcionando un hábitat vital para la flora y fauna locales.
En 2015, Jane Fonda vendió el rancho, dejándolo en un estado significativamente mejor al que lo había encontrado, lo que permitió a la New Mexico Land Conservancy iniciar un proceso de conservación para proteger la totalidad de la propiedad.
Este proceso se llevó a cabo en tres fases de servidumbres de conservación desde junio de 2010 hasta octubre de 2018, logrando así asegurar las 900 hectáreas para evitar su venta, degradación o explotación excesiva.