La edición de Miss Universo 2026 atraviesa una crisis significativa tras el veto a seis candidatas del Sudeste Asiático, lo que ha generado un conflicto entre los propietarios del certamen.
La competencia de Miss Universo 2026 se encuentra sumida en una profunda crisis a tan solo dos meses de su gran final, programada para el 24 de noviembre en Puerto Rico. La empresa JKN Universe LLC, responsable de la administración del certamen, anunció que seis candidatas provenientes del Sudeste Asiático no podrán participar, lo que ha desatado un conflicto abierto entre los dos dueños del concurso.
Entre las candidatas excluidas se encuentra la representante de Tailandia, un país que cuenta con una gran base de fanáticos del certamen. El anuncio, realizado el 17 de septiembre, ha dejado a muchos seguidores con incertidumbre sobre la presencia de estas reinas en la competencia. La lista de candidatas excluidas incluye a las representantes de Indonesia, Vietnam, Malasia, Singapur y Laos.
El comunicado de JKN Universe LLC no menciona a las candidatas por su nombre, pero se refiere a los países y los contratos que respaldan a cada franquicia. La empresa argumenta que las franquicias de estos países fueron firmadas a través de una firma conocida como Miss Universe Eastern, la cual carecía de autoridad para otorgar licencias. Por ello, califica los contratos como ilegítimos y nulos desde su origen.
En el centro de esta controversia se encuentra Nawat Itsaragrisil, un empresario tailandés, fundador de Miss Grand International y actual director ejecutivo de la división oriental del certamen. Sin embargo, la división occidental no reconoce su nombramiento, lo que ha llevado a tensiones adicionales dentro de la organización. El comunicado de JKN Universe LLC lo señala, junto con otros, de haber firmado acuerdos de franquicia sin la debida autorización.
Uno de los puntos de disputa gira en torno a un supuesto acuerdo económico, donde se menciona que Puerto Rico habría convenido pagar 8,7 millones de dólares por ser sede del evento. La empresa ha rechazado la forma en que se divulgó esta información y ha advertido acerca de posibles acciones legales.
La división oriental de Miss Universe ha respondido rápidamente, afirmando que no aprobó el comunicado emitido por JKN Universe LLC. Esta división, propietaria del 50% de la empresa, sostiene que el anuncio carece de validez sin el consentimiento de ambas partes, citando un acuerdo interno que les otorga derechos exclusivos sobre 95 territorios en la región oriental.
La situación se complica aún más, ya que Nawat Itsaragrisil ha declarado que las seis candidatas excluidas viajarán a Puerto Rico para competir, lo que podría desencadenar acciones legales en Nueva York. La actual disputa por el control del certamen refleja un conflicto más amplio entre los dos propietarios y las tensiones que han persistido desde el escándalo del año anterior con la mexicana Fátima Bosch.