Sol Pérez disfruta de unas vacaciones familiares en Punta Cana, combinando ejercicio, relajación y tiempo con su hijo en un entorno caribeño.
Tras la culminación del exitoso programa de televisión Gran Hermano 2026, la reconocida conductora Sol Pérez decidió emprender un merecido recorrido de descanso junto a sus seres queridos en Punta Cana. Acompañada de su esposo, Guido Mazzoni, y su pequeño hijo Marco, de un año y cinco meses, la familia se aventuró a disfrutar de las hermosas playas de Bávaro y del cálido clima caribeño.
La familia se hospedó en el prestigioso Grand Palladium Punta Cana Resort & Spa, específicamente en el área exclusiva conocida como Family Selection, diseñada meticulosamente para atender las necesidades de quienes viajan con niños. Durante su estancia, las temperaturas se mantuvieron en torno a los 30 grados centígrados, condiciones ideales para aprovechar el esplendor del entorno natural y la suave arena blanca que rodea las aguas turquesas.
A pesar de encontrarse en un periodo de vacaciones, la disciplina de Sol Pérez no flaqueó, como lo evidenció a través de su cuenta de Instagram (@lasobrideperez), donde compartió una imagen de su reloj deportivo que registró una sesión de entrenamiento intensivo. Esta actividad, que se extendió por 55 minutos, resultó en la quema de 327 calorías, destacando su dedicación al ejercicio matutino al finalizar a las 7:01 de la mañana, lo cual pone de manifiesto su compromiso inquebrantable con un estilo de vida activo.
Al regresar a su habitación, Sol se encontró con su hijo Marco profundamente dormido sobre la cama, reposando junto a las piernas tatuadas de su padre. Con ternura, la modelo expresó: “Llegué de entrenar y el rey me estaba esperando así. Te amo mi amor”, reflejando la calidez familiar que caracteriza su día a día.
Las actividades familiares continuaron en la piscina, donde el pequeño Marco disfrutó jugando en la orilla con un balde y una pala de plástico, resguardado del sol con un gorro de visera y un enterito de manga larga con filtro UV. Mientras tanto, Sol se tomó un momento de relajación en una reposera blanca, luciendo una bikini celeste con lunares marrones que resaltaba su bronceado y su tonificado abdomen, más de un año después de haber dado a luz.
Las imágenes compartidas también exhibieron sus distintivos tatuajes, como la cruz en su muslo izquierdo, el sol en su escote y una frase significativa en el lateral de sus costillas. Además, Sol compartió un divertido video en formato boomerang en el agua, disfrutando con su bebé, todo enmarcado por la exuberancia de las palmeras del Caribe.
Al mediodía, la serenidad reinó en la habitación, donde se registró una temperatura de 32°C a las 11:49 AM. Sol capturó un momento entrañable de Marco dormido plácidamente sobre un acolchado blanco, con la tapa naranja del libro Caballo de fuego de Florencia Bonelli, que había elegido para su lectura vacacional a su lado. La conductora resumió la dinámica del día con un comentario que reflejó su balance entre descanso y actividad: “Ahora el Gordo duerme una siesta. Papá entrena (yo fui hoy a las 6 AM). Mamá lee”.