La reconocida cantante revela su descontento con el reality y objetos perdidos de gran valor sentimental.
Gladys La Bomba Tucumana ha expresado su desagrado por la experiencia vivida en el popular programa de televisión Gran Hermano Generación Dorada. Tras su salida de la casa, la artista se pronunció en una entrevista con Infama, donde manifestó su frustración respecto a la convivencia con sus compañeros, la cual consideró insatisfactoria y problemática.
Al abordar su experiencia en el reality, Gladys admitió que no disfrutó del tiempo transcurrido en la casa, aclarando que, debido a su edad, carecía de interés por participar en dinámicas conflictivas. De este modo, explicó que no tenía la disposición para enfrentar situaciones que consideraba innecesarias o inadecuadas para su etapa de vida.
“No, no la pasé genial, porque era un lugar donde había que convivir, éramos todos muy diferentes y la verdad que a esta edad no tengo ganas de ponerme a conocer cómo es este, cómo es aquel, cómo es el otro. No tengo ganas de hacer eso”, afirmó, reflejando su descontento con el ambiente del programa.
La intérprete también criticó el comportamiento que observó entre los participantes en los días finales de su estancia, cuestionando la forma en que unos y otros manejaban sus diferencias. Así, señaló que el clima de tensión y agresividad era palpable, lo que contrasta con el espíritu de entendimiento que se espera en un espacio de convivencia como Gran Hermano.
“Me sorprendió que todos eran agresivos en el último tiempo, cada cosa que pasaba era para pelea y se podía haber hablado, si supuestamente es un Gran Hermano. Vos tenés que ser una persona empática. No te digo ser el bonito, el boludo de Gran Hermano, la tarada de Gran Hermano. No, pero ser piola, ser educado”, sostuvo, resaltando la falta de empatía entre los concursantes.
El objeto de valor sentimental que La Bomba Tucumana busca recuperarEl momento más revelador de la entrevista se produjo cuando se tocó el tema de la gran final del programa. Gladys, con contundencia, indicó que no solo no asistirá, sino que además no fue invitada a la ceremonia final y que aún posee pertenencias dentro de la casa que no le han sido devueltas.
“No, no. No me invitaron tampoco, porque saben que yo estaba superenojada. Aparte me deben cosas, todo. Me deben ropa, me deben una pulsera de mi esposo que justamente ahora puse un abogado. No lo quería hacer público, pero como no me dan pelota, ahora pongo un abogado. No vale nada la pulsera, quiero aclarar, eh. Nada de nada”, expresó, evidenciando su decisión de recurrir a la vía legal para recuperar sus pertenencias, en un contexto que refleja su creciente frustración.