La periodista Sofi Martínez vivió una experiencia tensa y peligrosa durante la cobertura de un clásico del fútbol uruguayo.
La cobertura destinada a captar la pasión futbolística que suscita uno de los encuentros más emblemáticos de Uruguay se convirtió en un episodio de alta tensión para la periodista Sofi Martínez. Su viaje a Montevideo para documentar el clásico entre Peñarol y Nacional se vio abruptamente interrumpido por graves incidentes ocurridos en las inmediaciones del estadio.
Martínez arribó al escenario deportivo conocido como el Campeón del Siglo con la finalidad de capturar la esencia del evento, abarcando desde la previa y las costumbres de los aficionados hasta el ambiente vibrante que genera uno de los duelos más convocantes del fútbol uruguayo.
Durante su cobertura, el equipo de Martínez recabó testimonios que posteriormente adquirirían notable relevancia. Algunos hinchas expresaron sus opiniones sobre el ingreso de alcohol al estadio, a pesar de la implementación de rigurosos controles de seguridad. Un aficionado, en particular, reveló su pertenencia a una lista negra por alcoholemia y afirmó que intentaría acceder al recinto a pesar de las restricciones.
El partido concluyó con una victoria de Nacional por 1-0, sin embargo, la situación se tornó más crítica tras el final del encuentro. En las cercanías del estadio, se produjeron enfrentamientos entre los seguidores de Peñarol y las fuerzas policiales, lo que generó un despliegue significativo de seguridad y corridas masivas.
Mientras Sofi y su camarógrafo documentaban los sucesos, se encontraron en la proximidad de los incidentes. Ante la escalada de violencia, la periodista no pudo disimular el temor que le provocó la situación caótica.
El temor experimentado por Sofi Martínez durante los disturbios en Uruguay"¡Uy, amigo, tengo miedo! ¡Qué quilombo!", exclamó la periodista, quien describió la escena: "Balas de goma, fuegos artificiales, la gente corre". Inmediatamente, giró hacia su camarógrafo y le dijo: "Me asusté. ¿Vos te asustaste? Te pegaste un cagazo bárbaro".
Una vez superados los momentos de mayor tensión, Martínez reflexionó sobre los acontecimientos. Aunque destacó la atmósfera previa y la experiencia vivida junto a los hinchas, admitió que los sucesos ocurridos al término del encuentro eclipsaron el carácter festivo de la jornada.