El periodismo argentino lamenta la pérdida de Chiche Gelblung, un referente de la comunicación.
El ámbito del periodismo argentino se encuentra de luto tras el fallecimiento de uno de sus más destacados exponentes, Chiche Gelblung, quien a la edad de 82 años dejó este mundo el pasado miércoles en el Sanatorio Los Arcos. Su internación en la unidad de terapia intensiva se debió a un grave cuadro de trombosis en el tobillo, que requirió la colocación de un stent en una de sus extremidades inferiores. Este trágico desenlace se produjo semanas después de un accidente doméstico que el reconocido conductor no había considerado pertinente para recibir atención médica inmediata.
Samuel Gelblung, conocido popularmente como Chiche, nació el 7 de febrero de 1944 en el barrio de Villa Devoto en Buenos Aires. Inició su trayectoria en el mundo del periodismo a menos de 20 años, comenzando en la revista Gente, perteneciente a Editorial Atlántida. Su paso por las redacciones le permitió desarrollar una escuela práctica que lo llevó a cubrir eventos significativos, como la Guerra de los Seis Días en Medio Oriente, a la edad de 25 años. Gelblung se destacó por su aguda visión y su olfato editorial, alcanzando la dirección de la publicación con un lema que definía su estilo provocador: "Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota".
Durante la década de 1990, Gelblung consolidó su popularidad al incursionar en la televisión. A la cabeza del aclamado programa semanal Memoria, revolucionó los formatos de investigación nocturna al entrelazar informes de denuncia con elementos de lo paranormal, misterios urbanos y personajes inusuales. Su legado perdura en la cultura popular, evidenciado en momentos icónicos como la exposición del parapsicólogo Ricardo Gil Lecha, en colaboración con un ilusionista, así como la famosa recreación de la autopsia del extraterrestre del célebre caso Roswell.
La impronta incisiva de Gelblung, caracterizada por su ironía y agilidad verbal, se replicó en otros programas como 70.20.10, que se emitió en eltrece y El Nueve, así como en su labor en medios radiales y televisivos como Crónica TV, donde continuó conduciendo hasta sus últimas semanas de vida.
Su dedicación al periodismo de campo se mantuvo incólume hasta su vejez. El 2 de marzo de 2022, poco después del inicio de la invasión rusa, Gelblung emprendió un viaje a la frontera de Ucrania para ofrecer cobertura en vivo sobre el conflicto bélico. "No tengo miedo", expresó antes de partir, y su cobertura dejó imágenes memorables, como el instante en que soldados ucranianos lo confundieron con un refugiado y le ofrecieron alimentos para resguardarse del frío.
Chiche Gelblung, inagotable y resistente al descanso, se definía a sí mismo como un trabajador de redacción que hallaba en la cotidianidad de su labor la verdadera medicina para su espíritu. Su fallecimiento marca la despedida de un cronista mordaz que dejó una huella indeleble en el periodismo argentino a lo largo de medio siglo de trayectoria.