Luisana Lopilato presenta su nuevo film donde interpreta a Pepita La Pistolera, destacando que la historia no busca justificar ni condenar sus acciones.
La reconocida actriz Luisana Lopilato se adentra en un nuevo desafío actoral al interpretar a Pepita La Pistolera, un personaje emblemático del mundo criminal argentino. En esta película, que se estrena este jueves, Lopilato revela que ha trabajado estrechamente con mujeres trabajadoras sexuales reales, aportando una perspectiva auténtica a la narrativa. La actriz subraya que la película no tiene la intención de justificar ni condenar las acciones de Margarita Di Tullio, la figura en la que se basa el film.
“Tenía ganas de hacer algo diferente, como de contar la historia de esta mujer”, afirma Lopilato, quien se muestra entusiasmada con el proyecto. La trama se centra en la vida de Di Tullio, quien ganó notoriedad en 1985 tras matar a dos delincuentes que entraron en su hogar. Lopilato destaca que su objetivo es presentar a una mujer poderosa argentina y, al investigar sobre Pepita, su interés por el papel creció.
La producción aborda temas complejos y delicados, y Lopilato menciona que “la película no justifica ni condena, sino que acompaña a esta mujer con las decisiones que tomó”. Este enfoque permite explorar el contexto social de los años 80, una época dominada por hombres, y las circunstancias que llevaron a Di Tullio a sus decisiones. La actriz también subraya que este relato es vital para entender la lucha de las mujeres en ese periodo.
La dirección del film está a cargo de Lucía Puenzo, quien, según Lopilato, eligió una narrativa innovadora al no presentarlo como una biografía convencional. “No es una biopic normal, sino un pedacito antes de que se convirtiera en Pepita”, explica la actriz. Este enfoque permite profundizar en la historia personal de Di Tullio antes de su transformación en un ícono del crimen.
Uno de los mayores retos en la producción fue la creación de una versión auténtica de Pepita, ya que Lopilato admite que no se parece físicamente a Margarita Di Tullio. “Utilizamos prótesis corporales, pelucas y lentes de contacto para lograr una representación fiel”, detalla. La intención era evitar caer en una caricatura y, en su lugar, ofrecer una representación realista de la Mar del Plata de esa época, caracterizada por su frialdad y las difíciles circunstancias que enfrentaban las trabajadoras sexuales.
Además, la participación de estas mujeres en la película fue fundamental. Lopilato menciona que su desconocimiento sobre el mundo de la prostitución fue un motor para entender mejor las vivencias de quienes lo habitan. “Los hombres decidían por ellas y, hasta el presente, aún luchan por sus derechos”, reflexiona. A través de esta obra, la actriz no solo da vida a un personaje complejo, sino que también busca generar conciencia sobre la realidad de las trabajadoras sexuales en Argentina.