El exlíder de una pandilla de Los Ángeles, Duane Davis, fue declarado culpable del asesinato del rapero Tupac Shakur tras casi tres décadas de incertidumbre judicial.
Duane "Keffe D" Davis, reconocido exlíder de una de las pandillas más influyentes de Los Ángeles, ha sido declarado culpable el lunes por un tribunal de Las Vegas del asesinato del icónico rapero Tupac Shakur en 1996, un suceso que marcó un hito en la historia del hip-hop tras un tiroteo ocurrido desde un vehículo en la mencionada ciudad.
El jurado, tras deliberar por menos de tres horas, emitió un veredicto de culpabilidad por asesinato en primer grado con la intención de promover, fomentar o ayudar a una organización criminal. A sus 63 años, Davis se enfrenta a la posibilidad de una condena que podría incluir cadena perpetua sin opción a libertad condicional.
En un momento significativo tras el anuncio del veredicto, Davis dirigió sus palabras a la jueza Carli Kierny, expresando su intención de apelar la decisión del jurado.
El exlíder de los South Side Compton Crips fue acusado de haber orquestado el asesinato del artista el 7 de septiembre de 1996, luego de que su sobrino fuera agredido por miembros del grupo de seguridad de Shakur en un casino de Las Vegas.
El fiscal Binu Palal, durante sus alegatos finales, destacó que Davis, inmerso en la cultura de las pandillas, no podía tolerar la impunidad de la agresión sufrida por su familiar. “¿Qué hizo entonces? Adquirió un arma de fuego, reunió a su grupo y salió en busca del señor Shakur”, declaró el fiscal.
Tupac Shakur, quien se encontraba en Las Vegas para presenciar una pelea de boxeo entre pesos pesados, fue atacado aproximadamente dos horas después del incidente en el casino. Un tirador, que viajaba en un Cadillac blanco, disparó contra el vehículo en el que Shakur era copiloto, deteniéndose en un semáforo rojo.
Según los fiscales, Davis fue responsable de entregar el arma a un individuo que se encontraba en el asiento trasero del Cadillac, ordenándole que disparara a Shakur, quien falleció seis días después a causa de sus heridas. El conductor del BMW, Marion "Suge" Knight, cofundador de Death Row Records, resultó herido en el ataque.
En sus memorias, Keffe relata que su pandilla persiguió a los “hijos de puta” y finalmente los alcanzó. “Como dos carneros chocando sus cuernos, Suge y yo nos miramos fijamente a los ojos… No intercambiamos palabra alguna, el tiempo para hablar había pasado, la situación estaba a punto de estallar”, narra, añadiendo que el primer disparo casi le quita la vida a Suge.