El actor Nicolás Cabré se emociona al hablar de su hija Rufina, en medio de cambios familiares significativos.
Nicolás Cabré vivió un conmovedor instante al mencionar a Rufina, su progenie con la China Suárez. Durante su intervención, el actor no pudo contener las lágrimas mientras compartía la relevancia de la paternidad en su existencia y el legado que aspira a dejar a la joven.
En este contexto, las reflexiones del artista emergen en un periodo de significativos cambios familiares. Rufina ha establecido su residencia en Turquía junto a su madre y sus hermanos, lo que ha exigido a Cabré una adaptación como padre a esta nueva realidad. En el marco de su participación en El Método Pardo, el actor abandonó su habitual perfil reservado y se expresó desde una perspectiva más personal.
Al detallar sus deseos sobre lo que espera que su hija conserve de él a lo largo del tiempo, Cabré fue claro y directo: "Yo quiero que mi hija me recuerde, y si el día de mañana tengo nietos, que me recuerden con una sonrisa. No que digan, era un buen comediante, me importa un carajo. Yo tuve una infancia muy feliz, tuve la suerte de tener unos padres que me han enseñado mucho".
Asimismo, el actor transita un periodo particularmente delicado tras la reciente pérdida de su hermano. Al reflexionar sobre su infancia, subrayó las enseñanzas que recibió de sus progenitores y la trascendencia de esos consejos en su vida cotidiana actual.
"El día de hoy que no doy un paso sin escuchar algo que me habían dicho en su momento, poniéndome los pies sobre la tierra siempre", manifestó, resaltando la influencia duradera de esos principios en su vida.
Finalmente, Cabré profundizó en su experiencia de crecimiento en un entorno de clase media-baja, mientras iniciaba su carrera en televisión desde una edad temprana. Según sus palabras, el éxito financiero y la popularidad obtenidos en su juventud no alteraron la forma en que sus padres decidieron educarlo, manteniendo así una educación coherente y sólida.