El influencer Enzo Aguilar comparte su trayectoria personal y profesional desde Tucumán hacia Buenos Aires.
El programa Almorzando con Juana se convirtió en el escenario propicio para que Enzo Aguilar, un destacado creador de contenido originario de Tucumán, revelara una emotiva y sincera reflexión sobre su vida. Durante la celebración del Día de las Infancias, Aguilar expresó con contundencia su decisión de "olvidar mi infancia y adolescencia en el interior", evidenciando una profunda necesidad de dejar atrás un pasado que marcó su desarrollo personal.
En su relato, Enzo Aguilar, nacido en Leales, rememoró una infancia caracterizada por el cariño familiar, pero también por una severa escasez económica. Este contexto se traducía en gestos cotidianos que no siempre congruían con sus pasiones. "Durante muchos días del niño, yo recibía una pelota como regalo", narró, subrayando que tales obsequios no solo distanciaban su interés por el fútbol, sino que lo aislaban de su verdadera vocación: "No me interesaba para nada el fútbol, cada día la odiaba más".
Aguilar también abordó el tema de los estereotipos de género impuestos por la sociedad del interior, destacando que, si bien se han logrado algunos avances en la eliminación de estas imposiciones, aún persiste la retroalimentación cultural negativa. En su crítica, señaló: "Igual, volvimos para atrás, porque ahora de nuevo es el día del Niño y no de la Niñez. Me parece un espanto", evidenciando su preocupación por el retroceso en la percepción de la infancia.
Las visitas a la capital generaban en él una mezcla de asombro y frustración, ya que a pesar de los estímulos que ofrecía la ciudad, la respuesta de su madre ante sus deseos materiales solía ser desalentadora: "Todo eran 'no, no se puede' o 'No, no me alcanza'". A la edad de 25 años, y en medio de la crisis provocada por la pandemia, Enzo Aguilar tomó la decisión de trasladarse a Buenos Aires en búsqueda de oportunidades, afrontando la dura realidad de una metrópoli que no perdona la falta de recursos. "Yo me vine en medio de la pandemia. Me quedé encerrado en esta provincia bastante hostil cuando no se tiene oportunidades y cuando no tenés dinero", confesó, reconociendo la dificultad del proceso: "Fue muy duro".
En la actualidad, el panorama de Enzo Aguilar ha cambiado radicalmente. Su consolidación en los medios y plataformas digitales le permite distribuir su jornada laboral entre la mañana en Rock & Pop, las transmisiones vespertinas para eltrece en Ketupe, y su participación nocturna en BTV junto a Beto Casella. Con satisfacción, expresó: "Estoy muy contento ahora, un lindo presente, mucho, mucho laburo; me paso todo el día laburando. Es lo que siempre soñé y laburo de lo que quiero".
A pesar de su éxito profesional, Aguilar considera que su presente también actúa como un proceso terapéutico. Cada elección que lleva a cabo busca sanar al niño herido que fue en el pasado: "Cada decisión que tomo hoy en lo laboral, y en las decisiones diarias, es para sanar a un niñito re contra re lastimado. De eso estoy muy seguro". Este enfoque personal le permite reconciliarse con su historia y avanzar hacia un futuro más prometedor.