Inicia el proceso judicial contra Aníbal Lotocki, acusado de homicidio tras la muerte de Cristian Zárate durante una intervención quirúrgica estética.
Este miércoles se da inicio al juicio oral contra el cirujano plástico Aníbal Lotocki, quien enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual en relación con la trágica muerte de Cristian Zárate, un empresario que fue sometido a una intervención estética en el año 2021, a pesar de presentar antecedentes médicos de tabaquismo, coronavirus y diabetes.
El profesional de la salud comparecerá ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17, donde se le imputan también lesiones a tres pacientes que desarrollaron granulomas o induraciones tras procedimientos de aumento de glúteos utilizando polimetilmetacrilato. En primera instancia, se abordará el caso del fallecimiento de Zárate, seguido de la consideración de la otra causa penal.
El abogado defensor de Lotocki, Claudio Lifschitz, ha informado que otros cuatro médicos, así como la propietaria del Centro Médico Conde (CEMECO), también están implicados en la acusación de homicidio con dolo eventual. Entre los imputados se encuentran dos cirujanos plásticos, una médico intensivista, un anestesista y la doctora Fernández, quien supervisó el estado del paciente desde su ingreso hasta su descompensación al día siguiente. En su caso, el juicio ha sido suspendido por motivos psiquiátricos.
La acusación fiscal sostiene que Zárate había acordado con Lotocki realizar una lipoescultura y una dermolipectomía por un monto total de 6.500 dólares. La intervención quirúrgica se llevó a cabo el 15 de abril de 2021 en la clínica CEMECO y abarcó diversas áreas del cuerpo, incluyendo cuello, hombros, pectorales, brazos, axilas, abdomen, pelvis, región lumbar, sacra y glúteos.
La investigación ha señalado que, dada la complejidad de los procedimientos y el estado de salud general del paciente, las intervenciones debieron ejecutarse en diferentes etapas. Además, se ha destacado que el cirujano se ausentó del quirófano durante aproximadamente 40 minutos para participar en una audiencia virtual, mientras sus asistentes continuaban con la operación.
Posterior a la cirugía, una enfermera detectó una anomalía en el drenaje de Zárate y notificó al cirujano, quien decidió que el paciente debía regresar al quirófano para reabrir una de las heridas, marcando así un momento crucial en el desarrollo de este caso que ha suscitado gran interés mediático.