La Asociación Argentina de Actores confirmó el fallecimiento de Delia Montero, sin que se hayan revelado las causas de su muerte.
El ámbito teatral argentino se encuentra de luto tras la triste noticia del fallecimiento de la reconocida actriz Delia Montero, quien dejó este mundo a la edad de 80 años. Su trayectoria artística se destacó por una amplia variedad de producciones que abarcaban el cine, el teatro y la televisión, reflejando su inquebrantable vocación por el arte dramático.
La confirmación oficial sobre su deceso fue emitida por la Asociación Argentina de Actores a través de sus canales de comunicación, marcando el 19 de julio como la fecha de su muerte. Sin embargo, hasta el presente, la organización no ha proporcionado información adicional respecto a las causas que llevaron a este lamentable suceso.
Nacida como Delia Haydee González Montero, la artista mostró un temprano interés por las artes escénicas, lo que la llevó a formarse en el prestigioso Teatro Labardén. Allí, bajo la dirección de Blanca de la Vega, obtuvo su título como profesora de Declamación y Arte Escénico, cimentando así las bases de su futura carrera.
Sus primeras apariciones en la pantalla se produjeron durante su infancia, participando en filmes como Adiós problemas, junto a Enrique Muiño, y en el largometraje De Londres llegó un tutor, que tuvo como protagonistas a Osvaldo Miranda y Mercedes Carreras. Su debut en el escenario teatral se dio con la obra Dos hombres en la noche en el Teatro Lasalle.
A la edad de 19 años, Montero decidió trasladarse a Brasil, donde amplió sus horizontes profesionales participando en exitosos programas televisivos de la época, como Esto es suceso y el emblemático Silvio Santos Show.
Al regresar a Argentina, estableció una colaboración significativa con el director Ricardo Alberto Defilippi, integrando el elenco de varias de sus producciones independientes. Entre estas, destacan Cuerpo extraño (Cuando una mujer no quiere), La ronda de los dientes blancos —una coproducción entre Argentina y Brasil— y Delincuencia juvenil, también conocida como Morir por nada, que contaba con un guion de Homero Cárpena y las actuaciones de Eduardo Rudy y Jorge Barreiro.