Caitlin Clark, referente del baloncesto femenino, sufre lesión y genera reclamos por violencia en la WNBA.
En un reciente encuentro de la WNBA, la destacada jugadora de baloncesto femenino Caitlin Clark fue víctima de una agresión, recibiendo un puñetazo en la garganta y un rodillazo por parte de Alyssa Thomas. Este incidente ha suscitado una ola de indignación entre aficionados y observadores, quienes demandan a la liga una respuesta contundente ante este comportamiento.
Durante el enfrentamiento contra las Phoenix Mercury, en el que su equipo se encontraba en desventaja por 111-109, Clark resbaló mientras intentaba avanzar hacia la canasta. En el transcurso de la lucha por la posesión del balón, Alyssa Thomas le propinó un puñetazo en la garganta y un rodillazo en la ingle, además de pasar por encima de la estrella de las Indiana Fever.
Es relevante señalar que no se sancionó falta alguna en la jugada, lo que generó una respuesta negativa tanto en la comunidad de la WNBA como entre los seguidores en las redes sociales. La entrenadora de las Fever, Stephanie White, expresó su desconcierto al afirmar: “No lo vieron”. White enfatizó que “el puñetazo en la garganta es una locura. Es peligroso”, exigiendo una revisión del reglamento.
White continuó manifestando su desaprobación, indicando que “fue indignante” que la acción no fuera penalizada. “Esto es absolutamente inaceptable”, añadió, subrayando que la liga debería tomar medidas tras incidentes previos en el mismo contexto.
Caitlin Clark tuvo que abandonar el partido a falta de 5:15 minutos para el final del tercer cuarto debido a una lesión en la espalda provocada por un cerrado contacto de Valeriane Ayayi, quien no le permitió un aterrizaje seguro tras un intento de tiro de tres puntos. Aunque se sancionó una falta personal a Ayayi, los árbitros decidieron no calificar la acción como cierre temerario.
Este enfrentamiento no solo revivió las preocupaciones sobre el tratamiento que recibe Clark en la WNBA, sino que también resaltó la necesidad de un mayor control sobre la intensidad física del juego. La exjugadora de la WNBA, Stacey Dales, opinó en X que “es hora de que la liga tome nota y haga ajustes”, señalando que esta situación afecta gravemente a la franquicia de Clark.