Nana Kwaku Bonsam, el mago de Ghana, afirmó haber realizado un ritual para frenar a Harry Kane en el Mundial 2026.
El partido disputado el 23 de junio de 2026 entre Inglaterra y Ghana culminó en un empate sin goles, generando un impacto significativo en las aspiraciones de los Three Lions de avanzar en el Mundial celebrado en Estados Unidos. Este resultado dejó a Inglaterra en una posición favorable para la clasificación a los dieciseisavos de final, no obstante, el evento se vio envuelto en controversias debido a las declaraciones del brujo Nana Kwaku Bonsam, quien se proclamó capaz de frenar el rendimiento del delantero inglés.
En declaraciones previas al encuentro, Nana Kwaku Bonsam manifestó: “Yo sé qué trabajo debo hacer para detenerlo. No le deseo una lesión grave. Será justo lo suficiente para detenerlo contra mi país”. Este anuncio precedió un partido en el que Harry Kane apenas tocó el balón en 19 ocasiones y realizó un único remate que no se dirigió a la portería adversaria, lo que generó gran atención mediática.
Durante el encuentro, Kane, quien porta el número 9 de Inglaterra, se vio limitado en su desempeño en el Boston Stadium, lo que llevó a muchos a atribuir su falta de efectividad a las afirmaciones del mago ghanés. Posteriormente, en un video que circuló en redes sociales, Nana Kwaku Bonsam declaró: “Soy el espiritualista más poderoso del mundo. Ahora voy a liberar a Harry Kane para que pueda marcar en el próximo partido de Inglaterra”, provocando un aluvión de reacciones en línea.
El fenómeno de Nana Kwaku Bonsam no es nuevo, ya que en el Mundial 2014 había afirmado utilizar sus habilidades para influir en el rendimiento de Cristiano Ronaldo durante la fase de grupos, lo que lo ha consagrado como una figura controvertida y popular en el ámbito del fútbol internacional. En una conversación con el medio The Guardian, expresó: “Sé cuál es el problema de la lesión de Cristiano Ronaldo, estoy trabajando en él. Esta lesión jamás podrá ser curada por ningún médico; es algo espiritual”.
A medida que se aproxima el crucial partido de Ghana ante Panamá en el Mundial 2026, Nana Kwaku Bonsam ha reiterado su compromiso de asistir a la selección ghanesa, aunque ha optado por no especificar a qué jugador dirigirá su atención mágica esta vez. Su presencia y declaraciones continúan generando controversia y debate, desafiando las nociones tradicionales sobre la influencia de lo espiritual en el deporte.
Este episodio resalta la intersección entre el fútbol y la cultura popular en Ghana, donde figuras como Nana Kwaku Bonsam atraen tanto a fervientes seguidores como a críticos de su enfoque en el misticismo como herramienta de apoyo a los deportistas. En conclusión, su impacto en la narrativa del Mundial 2026 sigue siendo objeto de discusión y análisis entre aficionados y expertos del deporte.