Ekaterina Ojeda narra los detalles de un incidente que involucra a Mauro Icardi y la China Suárez.
En el contexto de un reciente escándalo mediático que involucra al futbolista Mauro Icardi y la actriz China Suárez, ha emergido la figura de Ekaterina Ojeda, quien ha compartido su versión sobre los hechos acaecidos en el boliche Tequila. Este suceso ha generado una notable conmoción, desatando una serie de especulaciones en torno a la relación de Icardi con Suárez, quien, como resultado, se mostró visiblemente molesta.
En una entrevista proporcionada a Intrusos (América), Ekaterina describió el ambiente en el VIP donde se encontraba con sus amistades y los acompañantes del jugador. Según su testimonio, Icardi intentó establecer un acercamiento físico, lo que desencadenó una situación potencialmente conflictiva a medida que la actriz llegó al lugar, percibiendo la tensión y generando casi un escándalo.
En sus declaraciones, Ekaterina detalló: “Nos las encontramos en el VIP. Estábamos abajo y subimos. Nos invitaron los amigos y él estaba solo hasta que ella llegó”. A pesar de la atmósfera de entretenimiento, la joven enfatizó que Icardi se mostró muy interesado en ella, aunque se vio obligada a rechazar cualquier intento de contacto más íntimo, afirmando que “no lo dejé que me besara”.
La joven evitó establecer comunicación directa con la actriz, aunque observó que su estado emocional era de enojo. Al ser interrogada sobre si el futbolista había mostrado interés romántico, Ekaterina fue clara al señalar que “no, no me preguntes más”, declinando profundizar en el tema para no perjudicar a los involucrados.
Además, Ekaterina se distanció de la etiqueta de fanática que se le ha atribuido, afirmando que no es seguidora del futbolista y que su conocimiento sobre él se limita a la controversia mediática relacionada con Wanda Nara. En su perspectiva, consideró que “sí se enojó la China”, aunque no proporcionó más información sobre la dinámica entre los tres.
Al ser cuestionada sobre el intento de beso, ella respondió de manera categórica: “No, no lo dejé, no lo dejé. Se quedó mirando, pero no, lo retaron”, lo que evidencia la tensión en el ambiente y la rápida escalada de la situación ante la llegada de la actriz. Este incidente ha puesto de relieve las complejidades de las relaciones interpersonales en el mundo del entretenimiento y el deporte.