El destacado músico Joaquín Levinton llevó un ramo de flores a Mirtha Legrand, quien bromeó pidiendo un brillante durante la cena.
Mirtha Legrand, la emblemática conductora argentina, volvió a convocar a renombradas personalidades en su tradicional cena de los sábados, transmitida por El Trece. En la edición correspondiente al 20 de junio, la anfitriona tuvo como invitados a Guido Kaczka, Soledad Villamil, Claudia Fontán y Joaquín Levinton, quien llamó la atención desde el inicio al obsequiar un espléndido ramo de flores a la presentadora.
El noble gesto del líder de Turf provocó una visible alegría en Mirtha, quien expresó su agradecimiento de manera efusiva. En ese contexto, Claudia Fontán resaltó la relevancia de tales atenciones, comentando, en tono humorístico, que un caballero siempre causa una buena impresión al llegar con un ramo de flores o bombones.
La observación de Fontán generó una reacción inesperada de la conductora, quien, fiel a su estilo directo, añadió: “O un brillante también”. Ante esta ocurrencia, Levinton, con una sonrisa, respondió: “La próxima”.
La indagación directa de Mirtha Legrand a Joaquín LevintonA medida que avanzaba la velada, la conductora no dudó en profundizar en diversos aspectos de la vida de sus invitados, aprovechando la ocasión para indagar sobre la situación sentimental del músico.
Mirándolo fijamente, Mirtha lanzó su habitual pregunta incisiva: “¿Tenés novia, estás de novio?” Levinton, sorprendido por la pregunta, tomó un momento antes de contestar, optando por mantener un perfil bajo en relación a su vida personal.
“Algo así... No hablo de mi vida privada porque después la gente chimenta”, respondió el artista, mientras que Mirtha, al percibir su renuencia a ofrecer más detalles, decidió bromear: “Te levantás y te vas de acá”, provocando risas y un momento ameno entre los asistentes a la mesa.
Este intercambio resultó particularmente cautivador para la audiencia, dado que fusionó dos elementos característicos de la noche: la espontaneidad de Mirtha al formular preguntas sin tapujos y el particular sentido del humor de Levinton al responder, manteniendo siempre una actitud positiva.