La polémica participación de Solange Abraham en Gran Hermano genera reacciones diversas tras su regreso al reality show.
El pasado domingo 31 de mayo, Gladys "La Bomba Tucumana" abandonó la casa de Gran Hermano Generación Dorada a través de la puerta giratoria, coincidiendo con el regreso triunfal de Sol Abraham, quien accedió nuevamente al reality gracias a un Golden Ticket.
La reacción inicial ante este regreso fue protagonizada por Cinzia Francischiello, quien, al avistar a la participante detrás de la puerta giratoria, no dudó en expresar su júbilo mediante un fuerte grito y corrió para abrazar a su amiga, que había sido expulsada en el mismo día de su retorno al programa.
Adicionalmente, otros miembros de la casa también manifestaron su alegría aplaudiendo y abrazando a Sol Abraham, destacando entre ellos a Brian Sarmiento, quien mostró su apoyo sin reservas a la reincorporada.
No obstante, la respuesta en las redes sociales se centró en la reacción de Andrea del Boca, quien rápidamente expresó su descontento ante la situación. En un giro significativo, la actriz se volvió hacia Yipio y, al notar que la recién llegada no la saludaba, comentó con desdén: "Que se ahorre el saludo".
Posteriormente a su ingreso, la producción de Gran Hermano Generación Dorada convocó a Sol Abraham al confesionario, donde le hicieron hincapié en la necesidad de evitar las conductas que habían llevado a su expulsión anterior de la casa.
Durante su conversación en el confesionario, Sol Abraham agradeció a la audiencia y a sus seguidores, conocidos como Solangistas, y declaró: "Vengo a desordenar todo un poco", añadiendo que los espectadores podrían esperar actitudes chocantes y soberbias de su parte, las cuales consideraba parte de una estrategia para desestabilizar a los demás concursantes.