Juan José Campanella expresa su preocupación por el predominio de películas dobladas en Argentina.
El reciente debate en el ámbito cinematográfico se intensificó tras la divulgación de un informe que revela que el 80% de las películas exhibidas en los cines argentinos se presentan en versiones dobladas al español. Este hallazgo pone de manifiesto un cambio radical en los hábitos de consumo cultural, evidenciando que las proyecciones en idioma original están en franca disminución y cada vez son menos frecuentes en la oferta cinematográfica.
El aclamado director Juan José Campanella manifestó su profundo descontento al conocer este dato, afirmando que “navega entre la pena y la vergüenza” al reflexionar sobre el impacto de esta tendencia. Su reacción ha revitalizado un debate más amplio en torno a las políticas culturales y la necesidad de preservar el acceso a las obras tal como fueron concebidas por sus creadores.
El estudio que sustenta esta inquietante situación menciona diversos factores históricos y tecnológicos que han contribuido a esta transformación. Adrián Ortiz, programador de 200 salas de cines en Argentina, argumenta que la llegada de la televisión por cable en la década de 1990 marcó el primer quiebre silencioso, seguido por la irrupción de plataformas digitales y redes sociales. Por ende, generaciones enteras han crecido con el castellano como idioma predominante en el consumo cinematográfico, lo que ha llevado a que muchas películas se ofrezcan con el audio en español como predeterminado, relegando la versión original a un segundo plano.
Los casos concretos ilustran la magnitud de este fenómeno cultural; por ejemplo, en Cinemark Quilmes, cinco de siete proyecciones de El diablo viste a la moda se exhiben dobladas, mientras que en el complejo Hiper Libertad de Salta, todas las funciones diarias de Michael se presentan en versión doblada. Adicionalmente, Backroom reporta un asombroso 95% de proyecciones en español, lo que pone de manifiesto cómo esta práctica se ha consolidado en distintos mercados regionales.
La controversia también se ha vinculado con el debate sobre las políticas públicas. En una reciente entrevista en febrero con TN Show, Campanella fue enfático al expresar su desacuerdo con los recortes al financiamiento cultural. Durante la presentación de su película Parque Lezama, criticó la aprobación de artículos en la reforma laboral que disminuyen los recursos destinados al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, denunciando una creciente tendencia a considerar la cultura como un gasto no esencial: “Me parece que es un tremendo error”, sostuvo.
Desde la perspectiva de Campanella, implementar políticas que desfinancien la cultura representa un grave error a nivel nacional. Recordó que Argentina ha sido históricamente un país culturalmente relevante y destacó que, a pesar de las dificultades actuales, esta relevancia puede mantenerse si se priorizan las inversiones en el ámbito cultural y se protege el acceso a las producciones artísticas auténticas.