Ana Rosenfeld proporciona información sobre la situación legal de Gisela Bernal y su expareja Ariel Diwan.
Recientemente, se ha **confirmado** que Gisela Bernal enfrenta la posibilidad de ser desalojada de la vivienda ubicada en Palermo, donde residió junto a Ariel Diwan antes de su separación en 2015. En este contexto, Ana Rosenfeld ha decidido hacer declaraciones públicas, revelando pormenores sobre la significativa deuda que existe entre la bailarina y su expareja.
Durante una intervención en el programa **Intrusos**, la panelista Natalie Weber citó a Rosenfeld, quien mencionó que “la casa tenía una deuda muy grande y que es el abogado de ella quien está pidiendo el remate de la propiedad para poder cobrar sus honorarios”. Además, Rosenfeld aseveró que “la casa la compró Ariel, la puso a nombre de los dos porque creyó que Ian era hijo de él”.
Asimismo, Weber continuó exponiendo la información proporcionada por Ana Rosenfeld, indicando que “cuando se separan, él intenta recuperar la casa porque se entera que el nene no es su hijo y propuso comprarle la mitad y pagarles a los abogados de ella para quedarse en la casa, pero ella se negó”. Rosenfeld también sugirió a Diwan la posibilidad de entablar un juicio locativo que le permitiera percibir un alquiler por la propiedad, pero esta opción fue rechazada por él para evitar perjudicar a Gisela. Gisela ha iniciado un proceso judicial laboral contra Estravaganza, el cual resultó desfavorable, lo que le ha generado una deuda de 250 millones de pesos con sus abogados.
Por otro lado, desde el programa de América TV, se ha informado que el procedimiento judicial relacionado con Gisela Bernal ya ha comenzado: “Ya sale el remate, ya hay martillero y orden de subasta”. Esta declaración subraya la gravedad de la situación que enfrenta la bailarina.
La artista, que alcanzó notoriedad en el espectáculo Bailando, se separó de Ariel Diwan hace casi una década, iniciando así un largo proceso judicial que se ha visto obstaculizado por las demandas de su abogado por impago de honorarios. Este conflicto legal ha derivado en una serie de complicaciones adicionales.
Paula Varela, también en **Intrusos**, expuso que “desde que se separa, empieza el conflicto con el tema del nene y él le pidió que deje la casa porque la casa era de él. Lo que Gisela dice es que la casa también es de ella porque ella puso parte de su sueldo como bailarina”. Esta afirmación resalta la controversia sobre la propiedad de la vivienda. La deuda inicial, que oscilaba entre 100 y 150 mil dólares, ha experimentado un incremento a lo largo del tiempo, complicando aún más la situación financiera de Bernal.
En la actualidad, la propiedad que podría ser adjudicada a su expareja presenta un estado de deterioro considerable, dado que los costos de mantenimiento son elevados. Recientemente, se mostró la fachada de la vivienda en el programa LAM, donde se observaron grafitis y telarañas, evidenciando el abandono y la falta de cuidado de la propiedad.