El reconocido artista argentino ofreció un espectáculo emotivo y lleno de interpretaciones significativas que resonaron con el público presente.
“Hay días para quedarse a mirar, hay días en que hay poco para ver”. Esta poderosa declaración fue el punto de partida del recital, durante la interpretación de “Mi gin tonic”, que marcó el inicio de una velada musical compuesta por 24 temas, donde Andrés Calamaro demostró un interés palpable por permanecer en el escenario y ofrecer su arte.
La elección de denominar la gira como “Como cantor” refleja la intención profunda de Calamaro, quien parece buscar un significado más allá del mero acto de cantar. En el transcurso de la noche, “El Salmón” se entregó a una experiencia de interpretación que trascendió lo mecánico, adentrándose en la esencia de cada canción.
Tras un ciclo anterior centrado en el emblemático “Honestidad brutal”, Calamaro ha optado por un repertorio que se presenta como más directo y emocional, alejándose de la complejidad conceptual. Este enfoque resalta su deseo de compartir con el público las canciones que resonan con su estado actual, en lugar de realizar una revisión exhaustiva de su obra.
Del álbum de 1999, apenas se incluyó la ineludible “Paloma”. Sin embargo, el repertorio se vio enriquecido por una selección variada que incluyó temas de Los Rodríguez como “Una forma de vida” y “Palabras más, palabras menos”, así como versiones de clásicos de Los Abuelos de la Nada, y una interpretación destacada de “Garúa”, el icónico tango de Aníbal Troilo.
Este enfoque retrospectivo también sugiere una reflexión sobre el significado del tour, dado que las sorpresas se centraron en referencias al pasado, mientras que el resto del repertorio funcionó como una colección de certezas. Canciones como “Mi gin tonic”, “Carnaval de Brasil”, “Crímenes perfectos” y “Flaca” se han convertido en parte del ADN emocional colectivo del público.
El auditorio respondió de la manera esperada: cantando a coro cada una de las letras y creando un ambiente de conexión inquebrantable entre el artista y sus seguidores.