La panelista Marixa Balli reavivó su controversia con Carmen Barbieri durante una reciente emisión televisiva.
El pasado domingo 24 de mayo, Marixa Balli generó sorpresa al reavivar su controversia con Carmen Barbieri durante una transmisión del programa Infama. La tensión entre ambas figuras mediáticas se suscitó tras que la conductora se refiriera a Balli como "yeta", lo que provocó un conflicto que persiste en el tiempo.
En su intervención, Marixa Balli expresó: "Nunca sentí sinceras sus disculpas porque después vuelve a decir cosas que no son correctas". La panelista añadió que, a pesar de haber intentado dejar el asunto atrás, el daño emocional infligido por Barbieri fue profundo. "A mí me dolió mucho lo que me hizo" manifestó, enfatizando que su decisión de no olvidar no implica necesariamente que no esté dispuesta a perdonar.
Balli continuó su alegato subrayando que el daño recibido fue irreversible: "Me hizo mucho daño y eso no vuelve atrás". En este sentido, enfatizó que ciertas acciones traspasan límites que no deberían ser cruzados. "No se juega con ciertas cosas, traspasan todo, con eso no se jode", argumentó de manera contundente.
La panelista dejó claro que no contempla la posibilidad de una reconciliación con Carmen Barbieri, afirmando: "El daño ya está hecho. Es un tema que a mí me desagrada". Esta declaración resalta la firmeza de su postura ante lo que considera un agravio significativo.
En un contexto relacionado, durante el mismo programa, Florencia de la V fue interrogada sobre su relación con Barbieri, a lo que respondió que no había motivos para enojarse. "No... Un día me había entregado más tarde, pero yo estaba cruzada por la menopausia", aclaró, lo que refleja la complejidad de las dinámicas interpersonales en el ámbito del espectáculo.
Por último, Carmen Barbieri también se pronunció sobre las tensiones, indicando que el conflicto surgió a raíz de un retraso en la entrega de un material. "Ella se fastidió porque le entregué tarde, casi dos minutos", declaró con un tono irónico. Además, indicó que si el retraso hubiese sido mayor, habría ofrecido más disculpas, lo que pone en evidencia las diferencias en la percepción de los eventos por parte de las involucradas.