La icónica artista Madonna capturó la atención en la MET Gala 2026 al rendir tributo a Leonora Carrington a través de su impresionante atuendo neogótico.
Madonna hizo su entrada triunfal en la MET Gala 2026, donde lució un look neogótico diseñado por Saint Laurent, en homenaje a la célebre pintora surrealista británica-mexicana Leonora Carrington. Este evento, que se celebró el 4 de mayo de 2026 en el Museo Metropolitano de Arte, se erigió como un punto de encuentro para las personalidades más destacadas de la música, el cine y la moda.
La MET Gala, reconocida por su carácter benéfico y su enfoque en la intersección entre moda y arte, invitó a las celebridades a participar bajo el lema "La moda es arte", en consonancia con la exposición "El arte del vestuario" del Instituto del Traje, parte integral del mencionado museo.
En este contexto, Madonna logró captar la atención mediática al presentar un look que trascendía los límites de la moda, convirtiéndose en una auténtica performance que se inspiraba en el universo de Leonora Carrington. Esta artista, esencial en el movimiento surrealista, ha influido notablemente en la trayectoria de Madonna, particularmente en obras como el video de Bedtime Story.
El diseño en cuestión consiste en un vestido negro de líneas verticales, que evoca una atmósfera de misterio y sacralidad, con un escote en V, elaborado por Anthony Vaccarello de Saint Laurent. Este atuendo se inspira en la obra “The Temptation of St. Anthony” de Carrington y se complementa con guantes largos de ópera y accesorios de profundo simbolismo, entre ellos una trompeta de latón.
Uno de los elementos más destacados de su presentación fue el sombrero en forma de barco, conocido como “Ship Hat”, diseñado por Philip Treacy en 1995, el cual ha dejado una huella imborrable en la historia de la moda. Además, Madonna exhibió una peluca personalizada de cabello castaño que caía hasta su cintura, creada por la estilista Merria Dearman, reconocida por su trabajo con celebridades.
La Reina del Pop llegó al evento acompañada de un grupo de siete mujeres vestidas en tonos suaves, quienes sostenían un gran velo que envolvía a Madonna, transformando su presencia en una instalación viva que resignificaba el poder femenino en el ámbito artístico y social.