Juli Poggio expresó su malestar por los comentarios negativos en redes sociales sobre su reciente retoque estético y enfatizó la envidia que generan estas opiniones.
Desde su participación en Gran Hermano, Juli Poggio ha experimentado un ascenso meteórico en el ámbito artístico, convirtiéndose en una de las personalidades más destacadas de su generación. Este vertiginoso crecimiento profesional, que abarca tanto la actuación como la danza, ha conllevado la exposición a un sinfín de críticas y comentarios adversos en las plataformas de redes sociales.
Recientemente, la influencer se volvió el centro de atención tras lucir un notable cambio de imagen caracterizado por un cabello de tonalidad roja y un retoque estético que no pasó desapercibido para sus seguidores. Este cambio generó una oleada de opiniones en línea, lo que llevó a Poggio a manifestar que la situación ha tenido un impacto emocional significativo en su vida.
“Durante estos días he estado un poco mal, la verdad. Siento que el odio y los comentarios negativos me han afectado mucho”, declaró en el transcurso de su participación en el streaming La Casa, donde abordó con franqueza su experiencia ante esta adversidad.
Asimismo, Juli reveló que se involucró en exceso con las reacciones desfavorables. “He estado respondiendo a los haters y a la gente envidiosa, y siento que esto me agota mi propia energía”, explicó, reflejando una lucha personal ante el escrutinio público.
Poggio también destacó que no todos los mensajes que recibió emanaban de un lugar agresivo; algunos provenían de seguidores que posiblemente intentaban ofrecer consejos constructivos. Sin embargo, en un contexto emocionalmente vulnerable, ella no logró recibir esas intenciones de manera positiva.
“Es posible que algunos quisieran decirme algo con buenas intenciones o ayudarme, pero dado mi estado emocional, no pude tomar esos comentarios de la mejor manera”, reflexionó, enfatizando la complejidad de recibir críticas en momentos de fragilidad personal. En esta misma línea, añadió: “A pesar de que expresen ‘te lo digo porque quiero que estés bien’, a veces no se recibe positivamente, especialmente cuando uno está mal”.
No obstante, lo más contundente de su discurso surgió cuando Juli analizó el origen de muchas de esas críticas. Según su perspectiva, una considerable cantidad de estos mensajes está impulsada por una profunda frustración personal y envidia. “Siento que las críticas que recibo derivan en gran medida de la envidia. No pueden soportarlo, ya que son cosas que en algún momento quisieron hacer o desean hacer”, concluyó.