Luis Brandoni, reconocido actor argentino, dejó un legado cultural imborrable con su famosa escena de las tres empanadas.
"Mi aspiración siempre fue ser un actor argentino", reiteraba Luis Brandoni al ser confrontado con la célebre frase que se popularizó a través de su interpretación. La emblemática escena de las "tres empanadas" fue concebida como parte del guion de "Esperando la carroza". Sin embargo, cuando las palabras poseen una chispa especial, su impacto se propaga rápidamente. En cuestión de horas, esta línea se infiltró en el habla cotidiana y, con el paso del tiempo, logró sortear las barreras entre lo analógico y lo digital, convirtiéndose en un fenómeno viral antes de que existiera la viralidad como concepto. Este fragmento se ha consolidado como un elemento fundamental del legado cultural que dejó Brandoni, quien falleció el pasado domingo a la edad de 86 años.
Antonio Musicardi, uno de los hermanos implicados en la dinámica familiar en torno a la matriarca Mamá Cora, es el personaje que se destaca en esta historia. La narrativa, una obra teatral del autor rumano-uruguayo Jacobo Langsner, fue llevada al cine por el director Alejandro Doria. Aunque la trama parece revestida de un costumbrismo superficial, contiene profundas capas de grotesco y una aguda crítica social que trasciende las generaciones, abordando temas como la hipocresía, el ventajeo, el cinismo y la impostura de clase. Estos elementos resuenan con la realidad de muchas familias argentinas.
El ambiente que se establece en la icónica escena de las tres empanadas es revelador. "Todo es obra del autor", afirmaba Brandoni en múltiples ocasiones al referirse a esos breves pero significativos dos minutos que se convirtieron en eternos para el público. La filmación tuvo lugar "cerca de Liniers", aunque el actor recordaba que en realidad se realizó en Villa Lugano, un barrio caracterizado por sus casas de un solo piso y monoblocks en la Avenida Piedra Buena.
Junto a su hermano Sergio (Juan Manuel Tenuta), Antonio, descrito como "un canalla sobrenatural", llegó al barrio en busca de Mamá Cora, cuya ubicación era un misterio. Su intención era averiguar si la anciana se encontraba en la vivienda de Emilia (Lidia Catalano), hermana de los Musicardi que enfrentaba una situación económica precaria. La entrada al barrio ya presenta una frase memorable: "Ahí lo tenés al pelotudo", le dice Brandoni a Cacho, el joven interpretado por Darío Grandinetti, que se caracteriza por su camiseta de Boca y su actitud despreocupada.
Sin embargo, lo relevante se manifiesta en la salida de la escena, que se desarrolla dos escenas más tarde. Brandoni desciende de las escaleras de uno de los monoblocks, vistiendo un traje y zapatos blancos, masticando con despreocupación y sosteniendo una empanada en la mano. Se acomoda al volante de su automóvil deportivo, un Mazda RX-7 importado de Japón, mientras Tenuta se incorpora por el lado del acompañante.
"Es una frase que no provocó risas durante la filmación, nadie se percató de su significado", reflexionaba el actor, señalando el trasfondo social de la línea. "El personaje menciona 'tres empanadas que sobraron del día anterior, qué miseria', mientras se deleita con una de ellas. No se puede ser más canalla que eso. A los argentinos les resulta cómico y se sienten identificados con un personaje así. Mi personaje no puede ser más canalla". Esta reflexión encapsula la esencia de su legado, donde la crítica y el humor se entrelazan de manera magistral.