Jessica Maciel, participante de Gran Hermano, enfrenta una grave denuncia por explotación sexual y ha sido notificada formalmente en el reality show.
La situación jurídica que involucra a Jessica Maciel, reconocida como La Maciel de Gran Hermano Generación Dorada, continúa desarrollándose con nuevos elementos. Casi tres semanas después de que se hiciera pública una denuncia en su contra por parte de un grupo de 17 jóvenes trans por presunta explotación sexual, la participante recibió una notificación formal en el interior del reality.
El procedimiento se llevó a cabo sin perturbar su aislamiento en el programa. De acuerdo con la información proporcionada por Laura Ubfal a través de sus redes sociales: “Llegó una notificación a Telefe para La Maciel. Solo tiene que firmar. No romperá aislamiento, se le acerca el papel al Confesionario, firma y listo”. Ubfal añadió que “ya pasó otras veces”, lo que sugiere una precedencia de situaciones similares.
La veracidad de esta noticia fue corroborada en el programa Cortá por Lozano, donde se especificó que el documento fue entregado por un patrullero de la Policía Federal que se presentó en las instalaciones del canal para hacer efectiva la notificación dentro de Gran Hermano Generación Dorada.
Respecto a la denuncia, Ángel de Brito aclaró en LAM: “Está denunciada en la justicia por averiguación de ilícito. No hay nada confirmado, está en instancia de denuncia”. Los testimonios, que fueron recopilados el 21 de marzo en la Asociación Civil Madres Víctimas, son fundamentales para el desarrollo del caso.
El documento de la denuncia establece: “Toma conocimiento de la experiencia de una joven trans que expresa situaciones de vida como lo son explotación sexual, regenteo en la provincia de Buenos Aires, en San Martín”. A medida que las investigaciones avanzan, más víctimas han surgido, alegando haber sido explotadas por quien se identifica como Jessica Maciel durante su ejercicio de la prostitución en la Ruta 8. Este encuentro se llevó a cabo tras un prolongado período de seis horas de discusión.
Asimismo, se detalla que “las víctimas dicen que fueron captadas cuando tenían 16 y 17 años, que la mencionada denunciada las convocaba a su casa particular, las presentaba en sociedad, ante otras mujeres trans que ostentaban más de 30 años”. La Maciel, según las denuncias, les exigía una suma de dinero todas las noches a cambio de permitirles trabajar en la ruta entre los hoteles El Mesidor y Marylin. En caso de incumplimiento, las víctimas sufrían agresiones físicas por parte de su séquito y era común que fueran acorraladas y golpeadas con diversos objetos.