16/04/2026

La cantidad adecuada de proteína según la ciencia moderna

Las investigaciones recientes revelan que la idea de que 'cuanta más proteína, mejor' es un mito, y que la cantidad adecuada depende de factores individuales como el peso y la actividad física.

En los últimos años, la proteína ha pasado de ser un nutriente común a convertirse en un elemento central en la alimentación moderna. La popularidad de los batidos, barritas y alimentos fortificados ha llevado a muchos a creer que 'cuanta más proteína, mejor'. Sin embargo, investigaciones médicas recientes indican que esta creencia es exagerada y que, en muchos casos, el cuerpo ya recibe la cantidad necesaria sin excedentes.

La pregunta fundamental sobre cuánta proteína es suficiente no tiene una respuesta única, pero los expertos coinciden en que depende del peso corporal, la edad y el nivel de actividad física. Organismos internacionales, como la OMS, sugieren que un adulto sano debe consumir al menos 0,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día, lo que equivale a unos 56 gramos diarios para una persona de 70 kg.

Los requerimientos proteicos pueden aumentar en situaciones específicas, como durante el embarazo o la recuperación de lesiones. Sin embargo, es importante señalar que exceder los 1,6 g/kg generalmente no proporciona beneficios adicionales.

Para calcular la cantidad adecuada de proteína, se puede usar la fórmula: Peso corporal (kg) × gramos según objetivo. Alternativamente, se aconseja que entre el 10% y el 35% de las calorías diarias provengan de proteínas.

Un mito común que la ciencia ha desmentido es que el consumo elevado de proteína por sí solo genera músculo. Los expertos afirman que sin un entrenamiento de fuerza, no se logra una ganancia muscular efectiva, y el exceso de proteína no mejora los resultados.

Los alimentos ricos en proteína no se limitan a los suplementos, ya que es posible satisfacer las necesidades diarias a través de una alimentación variada y equilibrada. Fuentes de proteína de alta calidad incluyen pollo, carne magra, huevos y lácteos como el yogur y el queso.

A pesar del auge de los suplementos proteicos impulsados por la industria del fitness, estudios muestran que la mayoría de las personas pueden cumplir con sus requerimientos diarios de proteína mediante una dieta equilibrada, sin necesidad de productos adicionales. En individuos sanos, no se han observado beneficios significativos por el uso de suplementos, y su consumo excesivo puede resultar en un aumento innecesario de calorías y posibles efectos adversos.

La ciencia es clara: la proteína es esencial, pero no en cantidades ilimitadas. Entender las necesidades individuales y evitar dejarse llevar por las tendencias es fundamental para mantener la masa muscular, la salud y la economía.