Daniela Celis compartió aspectos íntimos de su relación con Thiago Medina en un stream reciente.
En una reciente aparición en el stream de Martín Cirio, Daniela Celis junto a Julieta Poggio ofreció una serie de confesiones que abordaron su vida íntima y las complejidades de su relación con el padre de sus hijas.
Durante la conversación, el conductor expresó: “Siento que vos, Dani, sos reheterosexual. Sos muy Dios, patria y familia”. En respuesta, Julieta no dudó en añadir: “Sí, amiga, a vos te encanta la pi...”. A lo que Daniela, con una sorprendente sinceridad, replicó: “Sí, sí, la amo. La amo. Ay Dios, no podría vivir sin una…”, lo que evidencia su abierta y desinhibida actitud hacia temas de sexualidad.
La ex participante de Gran Hermano se refirió a su vínculo con Thiago Medina, el padre de sus gemelas, Laia y Aimé, compartiendo: “Me pasó algo malo a mí en la vida: encontré una muy buena. Me enamoré de esa buena, tuve dos hijas con esa buena… y como que me cuesta soltar la buena”, lo que sugiere que la relación aún conserva la chispa inicial que se percibía durante su estancia en el reality.
Daniela Celis expresa su lucha emocional y los desafíos de la maternidadEn una reveladora intervención, Daniela Celis abordó las emociones que afectan a muchas mujeres tras la experiencia de la maternidad. En su programa Patria y Familia, que conduce en Luzu, dedicó un segmento a discutir cómo percibe su cuerpo y las emociones que la acompañan desde que se convirtió en madre.
Durante la charla, Daniela compartió que su tiempo en Pinamar fue más complicado de lo que había anticipado. Visiblemente conmovida, comentó que los cambios físicos derivados de la maternidad impactaron su autoestima, afirmando: “Mi cuerpo cambió mucho desde que fui mamá y no me siento cómoda con mi cuerpo.” Reveló que esta incomodidad la llevó a evitar actividades típicas del verano: “Desde que llegué no me metí nunca al mar, ¿me entendés?”.
Entre lágrimas, profundizó en el proceso emocional que conlleva ser madre: “Uno cuando es madre tiene que procesar que tu cuerpo cambió y va a cambiar para siempre. No vuelve a ser el de antes. Hay que amarlo, abrazarlo y adaptarse a ese nuevo cuerpo.” La sinceridad de su relato expone un duelo silencioso que muchas mujeres enfrentan en su intimidad.
Además, Celis relató una situación reciente donde se vio confrontada con su inseguridad. “Ayer fuimos con Mar a tomar sol y no pude. Mi hermana me decía ‘dale, te saco una foto’, y le respondí: ‘no me la saques, no quiero fotos’. No me siento cómoda, no me gusta. La estoy pasando mal”, confesó, enfatizando su deseo de encontrar una manera más amable de lidiar con sus emociones y su percepción corporal.
En adición a las cuestiones físicas, Daniela abordó la culpa que siente al separarse de sus hijas debido a compromisos laborales, expresando: “Me llevo mi moch...” lo que revela la complejidad de su rol como madre y profesional en la actualidad.