La aclamada actriz Amanda Seyfried interpreta a la líder del Movimiento Shaker en un filme que aborda el protofeminismo y la espiritualidad radical del siglo XVIII, presentado con gran éxito en el Festival de Venecia.
A pesar de que muchos rememoran a Amanda Seyfried por su destacado papel en Mamma Mia! La película (2008), en la que compartió créditos con la renombrada Meryl Streep, la artista ha desarrollado una trayectoria caracterizada por la interpretación de personajes complejos y desafiantes. Proyectos cinematográficos como Cloe (2009) y Sin rastro (2012), junto a biopics como Lovelace (2013) y Mank (2020), así como la serie The Crowded Room (2023), evidencian su inclinación hacia obras de gran intensidad.
Esta trayectoria se ve reforzada con su reciente trabajo en ‘El testamento de Ann Lee’, donde Seyfried asume el rol de la fundadora del Movimiento Shaker, un colectivo religioso del siglo XVIII que cuestionó las convenciones del cristianismo convencional mediante la promulgación de ideales de igualdad y rituales espirituales que incorporaban el canto y la danza.
La actriz, galardonada con un Globo de Oro y un Emmy por su actuación en The Dropout: Auge y caída de Elizabeth Holmes (2022), afirmó que eligió este proyecto debido a su desafío interpretativo y la significancia histórica del personaje. Como ella misma enfatizó, la narrativa de Ann Lee es contemporánea por su defensa de la igualdad y la comunidad.
El proceso de filmación también requirió un considerable esfuerzo físico. En la producción, los Shakers participan en extensos rituales de movimiento y danza, los cuales son representados como una forma de oración, y fueron coreografiados por la bailarina Celia Rowlson-Hall, lo que llevó a Seyfried a explorar un registro corporal inédito en comparación con sus trabajos anteriores.
Con este papel, la actriz reafirma su compromiso con personajes intensos y destaca su interés en proyectos que amalgaman aspectos de historia, espiritualidad y reflexión social.
Fuente: Fotogramas.