El reciente ingreso de Andrea del Boca a Gran Hermano Generación Dorada provoca reacciones mediáticas y revive conflictos pasados.
La reciente incorporación de Andrea del Boca al reality show Gran Hermano Generación Dorada ha generado un intenso revuelo mediático, reavivando antiguas controversias que parecían haber quedado en el olvido. Durante el último episodio de La noche de Mirtha, la emblemática conductora participó activamente en el análisis sobre las supuestas intenciones de la actriz al reintegrarse al ojo público, coincidiendo con quienes interpretan esta acción como una táctica para revitalizar su imagen en el ámbito mediático.
La mesa de debate se transformó en un espacio propicio para críticas incisivas, especialmente cuando Amalia Granata, una de las invitadas, lanzó ataques sin contemplaciones contra Del Boca. No obstante, el instante más revelador de la noche se produjo cuando la misma "Chiqui" optó por revelar los pormenores que han mantenido su relación alejada de Del Boca durante más de veinticinco años.
El origen de esta enemistad se sitúa en el periodo en que Andrea del Boca se encontraba en estado de gestación de su hija, Anna Chiara. Según la narración de la conductora, un comentario realizado durante sus célebres almuerzos fue el catalizador de una ruptura que, a la fecha, parece insalvable.
“Conmigo también se enojó muchísimo, nunca más me habló. Fue porque yo mencioné que estaba embarazada. Escuché a Laura Ubfal en la radio esa noche, quien había confirmado su embarazo y al día siguiente, cuando Andrea del Boca llegó al almuerzo (Almorzando con Mirtha Legrand), le dije: Andrea, felicitaciones, aunque no recuerdo con exactitud las palabras, y eso provocó que nunca más me saludara”, relató Legrand con nostalgia.
La conductora también evocó un episodio incómodo que ocurrió años después, durante el último adiós a Romina Yan. En medio del duelo colectivo, intentó un acercamiento que culminó en un desaire rotundo: “Recuerdo que, en un entierro, tras la muerte de la hija de Yankelevich, observé que estaba sola, así que me acerqué y le dije: Andrea, yo te quiero saludar. Ella permaneció en silencio, me miró y no me respondió. Entonces, decidí retirarme, dado que era un entierro y todos estábamos muy conmovidos”.
Por otro lado, Amalia Granata no dudó en calificar a la actriz como una persona 'siniestra'. Su análisis respecto a la participación de Del Boca en la casa más famosa del país fue contundente, vinculándolo directamente con las controversias legales que la involucran, tanto por su conflicto personal con Ricardo Biasotti como por la gestión de fondos públicos mediante convenios académicos.
“Considero que esta maniobra de lavado de imagen que está llevando a cabo esta señora no se debe únicamente a la causa de mi amigo (Ricardo Biasotti), sino también por la cuestión de los fondos que ha recibido a través de la universidad, aunque esto terminará jugando en su contra, ya que revelará su verdadera naturaleza; una mala persona”, concluyó Granata de manera tajante.