07/03/2026

Coxinha de frango: el manjar brasileño que deleita paladares internacionales

La coxinha de frango, emblemática de la gastronomía brasileña, se ha convertido en un bocado esencial en celebraciones y eventos sociales.

La coxinha de frango se erige como uno de los platillos más emblemáticos de la cultura culinaria brasileña. Este exquisito bocado, que recuerda a una croqueta o una bomba frita, presenta una distintiva forma de lágrima y está generosamente relleno de pollo desmenuzado y un queso cremoso. Su textura crujiente en el exterior y suave en el interior ha consolidado su presencia en bares, panaderías y festividades a lo largo de Brasil.

Considerada parte de los salgadinhos, una categoría de pequeños bocados salados consumidos como snacks o entradas, la coxinha debe su nombre a la palabra portuguesa coxa, que significa “muslo”. Esta denominación hace alusión a la forma que originalmente imita una pequeña pata de pollo. A lo largo del tiempo, la receta ha ganado popularidad en todo el país, convirtiéndose en uno de los platillos más apreciados de la gastronomía brasileña.

De manera tradicional, el relleno de la coxinha de frango se elabora con pollo desmenuzado y queso catupiry, un tipo de queso crema típico de Brasil. Sin embargo, en otras partes del mundo, este ingrediente suele ser sustituido por mozzarella o algún otro queso cremoso que logre ofrecer una textura similar y satisfactoria.

Los ingredientes esenciales para la masa de la coxinha incluyen:

Dos tazas de caldo de pollo, una cucharada de pimentón, y dos tazas de harina común.

En cuanto al relleno, se requieren verduras para cocinar el pollo, tales como cebolla, ajo y zanahoria, así como una cucharada de pimentón, una cucharadita de cúrcuma, una cucharada de extracto de tomate, un poco de caldo de pollo, y queso mozzarella en cubos, que puede sustituir al tradicional catupiry.

El proceso para preparar la coxinha de frango inicia con la cocción de la pechuga de pollo en agua junto con las verduras hasta que adquiera una textura tierna. Posteriormente, se retira, se deja enfriar y se desmenuza. El caldo de cocción se reserva para su uso posterior en la elaboración de la masa.

En una sartén, se procede a sofreír la cebolla y el ajo picados hasta alcanzar un estado translúcido. Luego, se incorpora el pollo desmenuzado, el pimentón, la cúrcuma, el extracto de tomate y un ligero chorrito de caldo. Esta mezcla se cocina por unos minutos hasta que el relleno se torne saboroso y humedo.

Para la masa, se combinan en una olla el caldo de pollo junto con manteca y pimentón. Al alcanzar el punto de ebullición, se incorpora la harina de manera abrupta y se mezcla constantemente hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las paredes de la olla.

Una vez que la masa se haya enfriado un poco, se toman porciones y se aplanan con la mano, colocando en el centro una porción del relleno de pollo junto con un cubito de mozzarella. Después, se cierra formando la característica forma de lágrima o muslito. Finalmente, las coxinhas se rebozan y se fríen en abundante aceite caliente hasta lograr un acabado dorado y crujiente.

El resultado de este proceso es un bocado irresistible: crujiente por fuera, cremoso por dentro, y repleto de sabor. No es sorprendente que la coxinha de frango se haya consolidado como uno de los íconos más queridos de la cocina brasileña.