25/02/2026

Manuel Ibero busca forjar su propia identidad en Gran Hermano: Generación Dorada

El nuevo participante del reality expresa su deseo de ser reconocido por su propia identidad y no por su relación anterior.

Gran Hermano: Generación Dorada ha iniciado su nueva edición, provocando un intenso interés mediático, y entre los protagonistas que han captado la atención se encuentra Manuel Ibero. Desde su llegada a la residencia emblemática del programa, el concursante ha manifestado su intención de establecer un claro posicionamiento personal, al enfatizar su deseo de desvincularse de la etiqueta que lo acompaña debido a su anterior relación con Zoe Bogach, quien participó en una edición anterior.

Durante una conversación informal en el gimnasio junto a otros concursantes, Manuel fue explícito en su declaración: “Ahora soy Manuel, ya dejé de ser el ex de Zoe. Esa es una de las razones por las que yo quería entrar, no quiero ser el ex de nadie. Tengo bastante que aportar para que me conozcan por una relación”. Esta afirmación pone de manifiesto que su participación en el programa también está motivada por una búsqueda de identidad personal.

Sin eludir el tema, Manuel profundizó en el vínculo que sostuvo con Zoe, adoptando una postura conciliadora hacia su relación. “Yo no hablaría mal de una persona a la que quise. Es hipócrita decir ‘me manipulaba’ si vos lo permitiste. De la piba no tengo nada que decir más que cosas buenas. Me ayudó un montón y lo tomo con un aprendizaje”, afirmó, evidenciando una reflexión madura sobre su experiencia.

Esta declaración generó un amplio debate en las redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron el uso del término “permitir” en el contexto de relaciones potencialmente manipuladoras, considerándolo como una minimización de situaciones complejas y delicadas. En cuestión de horas, los comentarios se multiplicaron, adoptando en su mayoría un tono crítico hacia sus expresiones.

Entre las reacciones más destacadas en diversas plataformas se encontraban frases como: “¿Por qué le estamos dedicando tiempo a este pibe?”, “Pero si entró por ser el ex de...”, “¿Cómo va a decir que una víctima permitió ser manipulada?”, “Se va primero” y “Entró para hacerse odiar”, reflejando el descontento generalizado de la audiencia.

De este modo, lo que inicialmente se percibió como un esfuerzo por construir una identidad independiente ha desencadenado su primera gran controversia en el programa. En un formato donde cada declaración es objeto de análisis riguroso, Manuel se encuentra expuesto a la escrutinio público, que ya ha comenzado a formular sus juicios. Aunque el juego apenas comienza, su nombre ha quedado firmemente establecido en las conversaciones digitales.