La actriz Andrea Rincón generó un intenso debate al señalar que artistas jóvenes realizan ritos satánicos en sus presentaciones musicales.
En una serie de declaraciones que han suscitado una considerable controversia, Andrea Rincón expresó críticas vehementes hacia los artistas emergentes de la escena musical actual, a quienes acusó de realizar ritos satánicos durante sus actuaciones en vivo.
La actriz no escatimó en cuestionar tanto las letras como los ritmos que caracterizan a los cantantes más prominentes del momento. “Están comprando almas con la música,” afirmó en un tono incisivo.
Durante una entrevista con Pía Shaw, Andrea Rincón llevó a cabo un análisis crítico de los recitales dirigidos a las nuevas generaciones, señalando sin ambages que “están comprando almas con la música” en espectáculos que congregan a un público juvenil.
Rincón enfatizó: “Están haciendo ritos satánicos en un recital donde hay un montón de pibes,” manifestando su preocupación por el contenido de las presentaciones actuales.
Ante una pregunta adicional de la periodista sobre sus afirmaciones, la actriz reafirmó su postura: “Claramente está todo a plena vista”, añadiendo que la calidad artística de los números uno en las listas es cuestionable. “¿Para vos cantan bien? Las letras que tienen, la apología que hacen a que lo más importante es el dinero o el sexo”, subrayó.
En un giro más personal, Rincón expresó que no le preocupa ser considerada “loca” por sus declaraciones. “Claramente está todo a plena vista,” insistió, dirigiendo su crítica hacia uno de los traperos más destacados del momento. “¿Alguna vez lo viste reírse a Milo J? Claramente está totalmente poseído,” afirmó con indignación durante la entrevista con La Nación.
La actriz también cuestionó las acciones de Milo J en el escenario, al relatar que “entró con un cuchillo y empezó a acuchillar.” Su reflexión se centró en la naturaleza de tales actos, sugiriendo que “no creo que sea un santo muy bueno que digamos, ¿no?”
Finalmente, Rincón advirtió que sus declaraciones podrían tener repercusiones negativas. “Yo diciendo estas cosas y claramente debo estar llena de alfileres en todos los altares. No tengo dudas,” concluyó. En una reflexión de carácter casi místico, concluyó que “el último año estudié Apocalipsis y si vos lees, estamos en los últimos tiempos”, sugiriendo que las acciones actuales de la industria musical son representativas de una época crítica.