09/02/2026

Revelaciones sobre Lincoln Foz Ramadan en el Super Bowl 2026

Lincoln Foz Ramadan, el niño que acompañó a Bad Bunny en el Super Bowl, ha generado gran interés tras la entrega de un Grammy.

La reciente edición del Super Bowl LX, que tuvo lugar el pasado 8 de febrero, no solo destacó por el impresionante espectáculo musical ofrecido por Bad Bunny, sino también por la significativa carga simbólica que portaban sus acompañantes en el escenario. En un despliegue de luces y ritmos urbanos, el artista puertorriqueño optó por compartir el prestigioso escenario con figuras que representan la resistencia cultural y los sueños de la infancia, lo cual generó un eco inmediato en las plataformas digitales.

Uno de los momentos más comentados en las redes sociales fue la participación de Antonia Rodríguez, comúnmente conocida como “Toñita”. Esta mujer es la propietaria del Caribbean Social Club, un establecimiento emblemático de Brooklyn que ha servido como refugio para la comunidad latina en Nueva York durante más de cinco décadas. En medio del espectáculo, Toñita entregó un shot de cañita al cantante, recreando en tiempo real los versos de su popular tema “NUEVAYoL”:

"Un shot de cañita en casa de Toñita, ay PR se siente cerquita Sí, sí, sí Tengo el campeonato, nadie me lo quita".

“Casa Toñita”: Un símbolo de resistencia cultural

La presencia de Rodríguez en el Levi’s Stadium no fue una elección al azar, sino una decisión cargada de significado. Su local, cariñosamente conocido como “Casa Toñita”, ha logrado sobrevivir durante más de 50 años a múltiples amenazas por parte de las autoridades fiscales, consolidándose como un símbolo de la diáspora puertorriqueña.

El vínculo de Bad Bunny con este establecimiento es muy profundo, ya que ha sido un visitante asiduo y ha grabado diversos fragmentos de sus videoclips en sus instalaciones. Actualmente, es la propia Toñita quien sigue al mando del negocio, ofreciendo comida típica y un espacio de encuentro que se ha transformado en un destino de culto tanto para los fanáticos del artista como para la comunidad boricua, especialmente tras la proyección que le ha brindado el músico.

El enigma del niño y el Grammy

Otro de los momentos destacados de la noche ocurrió cuando el intérprete obsequió su trofeo Grammy a un niño que lo acompañaba en el escenario. Este gesto suscitó un aumento significativo en las búsquedas en Google y alimentó una serie de teorías conspirativas. Inicialmente, se especuló que el menor era Liam Conejo Ramos, un niño que ha estado en el centro de la atención mediática debido a su secuestro por parte de ICE.