La 68° edición de los Premios Grammy 2026 destaca la influencia de Bad Bunny en la música global y su potente discurso político.
El pasado domingo se celebró la 68° edición de los Premios Grammy, un evento que pone de relieve lo más destacado de la industria musical a nivel mundial. Como ha sido habitual en los últimos años, esta ceremonia estuvo impregnada por la carga política y los discursos impactantes que resonaron entre los asistentes.
Los galardones premiaron las grabaciones correspondientes al periodo comprendido entre el 31 de agosto de 2024 y el 30 de agosto de 2025, abarcando un total de 95 categorías. En esta ocasión, los Premios Grammy 2026 se caracterizaron por el notable reconocimiento a dos destacados exponentes del género urbano, quienes se alzaron como los más premiados de la velada.
En primer lugar, Kendrick Lamar logró cinco de las nueve nominaciones que recibió, incluyendo la codiciada grabación del año, consolidándose así como el rapero más premiado en la historia de los Grammy.
Por su parte, Bad Bunny hizo historia al obtener tres estatuillas, incluyendo el premio al álbum del año. Este hecho es particularmente significativo ya que es la primera vez que un álbum de un artista latino recibe este galardón, marcando un hito en la historia de la música.
El artista puertorriqueño, con su aclamado disco "Debí Tirar Más Fotos", no solo se llevó el premio, sino que también pronunció el discurso más poderoso de la noche, oponiéndose a las políticas de la administración de Donald Trump. Entre sus declaraciones, afirmó: "Antes de decirle gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE".
Bad Bunny enfatizó la necesidad de humanidad y amor en el discurso, expresando que, a pesar de la adversidad, es fundamental luchar con amor y compasión. Su mensaje concluyó con un llamado a recordar la importancia de la unidad y la empatía, manifestando: "No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos y somos estadounidenses".