01/02/2026

Receta de Buñuelos: Deliciosos y Ligeros para la Merienda Perfecta

Descubre cómo preparar buñuelos caseros, ideales para acompañar tus momentos de merienda con sabor y tradición.

En la tradición culinaria, no existe una merienda completa sin un acompañamiento delicioso, y los buñuelos caseros se han consolidado como un elemento fundamental en esta práctica. Su facilidad de elaboración, su rendimiento excepcional y el sabor nostálgico que evocan los convierten en una receta que trasciende generaciones y se arraiga en la memoria colectiva.

El secreto para obtener unos buñuelos perfectos radica en la consecución de una masa ligera y bien aireada, así como en la fritura precisa que permita dorarlos adecuadamente sin que absorban un exceso de aceite. Con una lista de ingredientes reducida y algunos consejos prácticos, esta receta se convierte en una opción rápida y sabrosa que se puede disfrutar al instante.

Para iniciar, se deben batir los huevos junto con el azúcar y una pizca de sal hasta lograr una mezcla homogénea. Posteriormente, se incorpora la leche gradualmente, añadiendo, si se desea, unas gotas de esencia de vainilla o ralladura de limón para proporcionar un toque aromático. A continuación, se agrega la harina leudante en porciones, mezclando cuidadosamente hasta obtener una masa que sea espesa pero fluida.

Simultáneamente, es necesario calentar una cantidad adecuada de aceite en una olla o sartén profunda. Una vez que el aceite alcance una temperatura óptima, evitando que humee, se deben tomar porciones de la masa con una cuchara y verterlas cuidadosamente en el aceite caliente. Los buñuelos se inflarán automáticamente y se voltearán; es esencial permitir que se doren de manera uniforme.

Una vez dorados, se deben retirar y colocar sobre papel absorbente. Para realzar su atractivo, se pueden espolvorear con azúcar común o azúcar impalpable, aunque su sabor natural también resulta exquisito y satisfactorio.

Esta receta de buñuelos es la opción ideal para disfrutar de una merienda rápida sin sacrificar el sabor. Con su textura crujiente por fuera y tierna por dentro, sumado al toque casero que los caracteriza, se convierten en la excusa perfecta para prolongar la conversación y servir otro mate.