31/01/2026

Guía para seleccionar el protector solar adecuado y cuidar la piel

Conozca los aspectos clave para elegir el protector solar más efectivo y económico durante el verano.

Con la llegada de la temporada estival y el incremento en la actividad al aire libre, especialmente en entornos costeros, el uso de protector solar se torna fundamental. Sin embargo, es crucial reconocer que no todos los productos ofrecen la misma efectividad en la protección, y en ocasiones, factores como el costo o el diseño del envase pueden inducir a decisiones que comprometen tanto la salud de la piel como el presupuesto.

Comprender el significado de los símbolos presentes en los envases, identificar qué tipo de radiación es bloqueada por cada fórmula y aplicar correctamente el protector solar son aspectos esenciales para garantizar una protección eficaz, evitando así gastos innecesarios y falsas sensaciones de seguridad.

Un error común es optar por protectores que ofrecen protección exclusiva contra los rayos UVB, los cuales son responsables de las quemaduras solares visibles. No obstante, el riesgo real proviene de los rayos UVA, que aunque no causan quemaduras inmediatas, penetran de manera más profunda en la piel y están vinculados al envejecimiento prematuro, la aparición de manchas y daños acumulativos.

Por consiguiente, el primer aspecto a verificar es que el envase indique protección de amplio espectro, lo que significa protección tanto contra los rayos UVA como UVB. Esto suele estar marcado por el símbolo “UVA” dentro de un círculo o por una aclaración explícita en la etiqueta.

La consistencia del protector solar no es meramente una cuestión estética. Las cremas más densas, que suelen dejar un leve tono blanco, generalmente contienen filtros físicos como el óxido de zinc o el dióxido de titanio, que son altamente eficaces para bloquear tanto los rayos UVA como UVB. Estas fórmulas son ideales para exposiciones prolongadas, como un día completo en la playa.

Por otro lado, los protectores en aerosol o en spray, que son más ligeros y transparentes, pueden ser más cómodos para reaplicar; sin embargo, no siempre garantizan la misma cobertura integral, especialmente frente a la radiación UVA. Además, su aplicación “a ojo” puede resultar en una menor cantidad utilizada de la necesaria.