El destacado artista español Alejandro Astola se presenta en Buenos Aires con un espectáculo único que promete cautivar al público argentino.
Alejandro Astola, reconocido como uno de los mayores exponentes del flamenco contemporáneo, llega por primera vez a Buenos Aires para ofrecer su actuación titulada “Mi guitarra y yo”, un evento que se caracteriza por su formato íntimo donde la fusión de la música y la lírica se manifiestan en su forma más auténtica.
Con una trayectoria consolidada como compositor e intérprete, Astola propone un viaje profundo a través de sus composiciones, relatos y sentimientos, acompañado de manera singular por su guitarra.
Este artista polifacético ha demostrado su maestría en diversos géneros, ya que múltiples de sus temas han sido grabados e interpretados por artistas de renombre, tales como “Ojalá” - Camilo, “Intento” - Ulises Bueno y “Q’ Tal” - Damián Córdoba, entre otros.
Su espectáculo se presenta como un evento especial, directo y genuino que permite al público explorar la esencia de su obra desde la cercanía y la conexión emocional del escenario.
Se trata de una oportunidad excepcional para experimentar una velada que fusiona música, poesía y sensibilidad, prometiendo una conexión única con la audiencia.
Detalles para la adquisición de entradasLa presentación está programada para el viernes 20 de marzo en el prestigioso venue Torcuato Tasso. Las entradas están disponibles para su compra a través del sitio web WWW.TORQUATOTASSO.COM.AR y tienen un costo de $40.000.
Como fundador de Fondo Flamenco y creador de canciones icónicas, Alejandro Astola se embarca en un nuevo proyecto en solitario que refleja su estilo personal. Con casi 25 años de trayectoria musical, ha lanzado 13 discos, tanto con “Fondo Flamenco” como con “Astola y Ratón”, además de numerosos proyectos inéditos.
A lo largo de su carrera, ha explorado diversas corrientes musicales y ha acumulado una vasta experiencia, pero su fervor por la creación artística nunca ha dejado de intensificarse.
En esta nueva etapa, Alejandro regresa a sus raíces, eligiendo escribir desde lo más profundo de su ser, sin temor a las expectativas externas.
En esta aventura en solitario, desea revivir la esencia de su juventud, cuando con tan solo 12 años, se sentaba con su guitarra y su libreta, expresando sus emociones y pensamientos a quienes se acerquen a disfrutar de su música.