Un análisis reciente indica que el 87% de las mujeres modifica sus actividades por incomodidad o temor a mancharse.
La temporada estival es comúnmente asociada con esparcimiento, libertad y actividades al aire libre. Sin embargo, una significativa proporción de la población femenina enfrenta en esta época desafíos que limitan su acceso a entornos acuáticos. A pesar de los progresos sociales en la equidad de género, la capacidad de disfrute de actividades tan cotidianas como nadar o disfrutar de la playa se ve frecuentemente obstaculizada por prejuicios culturales que imponen restricciones injustificadas.
La magnitud de estas limitaciones no se circunscribe a meras percepciones, sino que se manifiesta en comportamientos estadísticos preocupantes. Investigaciones recientes enfocadas en los patrones de conducta de las mujeres durante sus períodos de descanso revelan que una mayoría significativa optó por no sumergirse en el agua durante su ciclo menstrual en algún momento de sus vidas. El miedo al juicio social, la incomodidad física y la ansiedad por eventuales accidentes higiénicos constituyen factores determinantes que afectan la autonomía de las mujeres en espacios recreativos públicos.
Este fenómeno de exclusión autoimpuesta, derivado de construcciones sociales obsoletas, ha cobrado relevancia en los debates contemporáneos sobre la equidad de género. Se trata de un asunto que repercute negativamente en la calidad de vida y el derecho al ocio, especialmente en contextos de altas temperaturas donde las actividades acuáticas son esenciales. La urgencia de normalizar procesos biológicos inherentes se torna crucial para evitar que las mujeres continúen ajustando sus agendas o renunciando a momentos de disfrute debido a prejuicios profundamente arraigados.
Iniciativa “Verano sin Tabú” impulsada por Juli PuenteEn este contexto, se ha lanzado recientemente en Mar del Plata la campaña “Verano sin Tabú”, una propuesta innovadora liderada por la marca Kotex destinada a desafiar y desmitificar estas restricciones. La campaña tuvo lugar en el parador Prius, donde se llevó a cabo una intervención visual impactante: una piscina teñida de un rojo intenso. Esta instalación simbólica representa la barrera invisible que aún excluye a muchas mujeres del disfrute acuático. El proyecto se sustenta en un estudio realizado por Kotex en colaboración con OH! Panel, que reveló cifras alarmantes: el 93% de las mujeres evitó ingresar al agua durante su menstruación, mientras que un 87% admitió haber alterado sus planes por la preocupación de enfrentar inconvenientes relacionados con su ciclo menstrual en público.
La campaña no solo busca concienciar sobre las limitaciones que enfrentan las mujeres, sino que también pretende fomentar un diálogo abierto y constructivo en torno a la menstruación y su impacto en el disfrute de actividades recreativas. La normalización de estos diálogos es fundamental para el empoderamiento femenino y la eliminación de estigmas que persisten en la sociedad actual.
La intervención en Mar del Plata ha generado un espacio de reflexión y ha invitado a las mujeres a reconsiderar sus propias actitudes hacia el agua durante su ciclo menstrual. La propuesta de “Verano sin Tabú” no solo representa una campaña publicitaria, sino que se establece como un movimiento social que busca transformar la percepción colectiva respecto a la menstruación y su relación con el ocio. De esta manera, se espera que más mujeres se sientan motivadas a disfrutar de actividades acuáticas sin las ataduras del estigma cultural.