En una reciente entrevista, Sophie Turner expone su evolución profesional y los nuevos personajes que busca en su carrera actoral.
Sophie Turner, célebre por su interpretación de Sansa Stark en Game of Thrones, se encuentra en una fase transformativa de su trayectoria profesional. La actriz protagoniza Steal, una miniserie compuesta por seis episodios, que se estrenó el 21 de enero de 2026 en Prime Video, y que representa un cambio significativo en la selección de sus proyectos artísticos.
En una entrevista concedida a Los Angeles Times, Turner manifestó que ha dejado atrás su interés por personajes unidimensionales y roles de época. La actriz afirmó que “las mujeres fáciles son aburridas”, y subrayó que actualmente se enfoca en personajes con contradicciones, errores y evolución emocional. Para ella, la representación de la vulnerabilidad y de las facetas oscuras de los personajes es esencial para construir narrativas más auténticas.
En Steal, Turner da vida a Zara, una profesional del sector financiero atrapada en un asalto y en una red de engaños. Según sus palabras, este personaje le permitió explorar un aspecto más visceral, algo que considera ha sido frecuentemente negado a las mujeres en la narrativa audiovisual. Asimismo, reflexionó sobre su crecimiento en un entorno mediático desde temprana edad y cómo ello ha restringido su capacidad para cometer errores en privado.
Turner fue contundente al justificar su rechazo a roles similares a los de Game of Thrones: “No quiero más papeles de época. Siempre hace frío, los vestidos son incómodos y el barro está por todas partes”. Tras haber enfrentado la maternidad, problemas de salud mental y un divorcio complicado, concluyó que se encuentra en un momento diferente: “Ahora puedo elegir lo que realmente quiero hacer”.