22/01/2026

Desvinculación laboral tras escándalo mediático de Luciano Castro en España

La reciente controversia entre Luciano Castro y Sarah Borrell ha tenido repercusiones laborales significativas para la bailarina en Madrid.

El escándalo mediático que ha surgido en torno a la breve relación entre el actor argentino Luciano Castro y la joven danesa Sarah Borrell en Madrid ha acumulado una serie de consecuencias inesperadas y de gran alcance. A tan solo quince días de que se difundieran audios y mensajes reveladores entre ambos, la crisis no solo afectó la vida personal de Castro y su pareja Griselda Siciliani, sino que también impactó directamente en el ámbito laboral de Borrell, quien fue desvinculada de su puesto de trabajo en un reconocido establecimiento gastronómico de la capital española.

La confirmación de este suceso fue proporcionada por el periodista Juan Etchegoyen en su programa Mitre Live, quien citó información recabada por su colega español Roberto Antolín. Según los informes, Sarah trabajaba en el bar Brunch and Cake, un lugar de renombre en Madrid, que, según se ha mencionado, fue escenario del primer encuentro entre la bailarina y el actor argentino. La difusión pública del vínculo entre ellos, así como la cobertura mediática que generó, fueron factores determinantes que llevaron a la administración del local a tomar la decisión de prescindir de los servicios de Borrell.

Etchegoyen proporcionó detalles adicionales al declarar: “La desvinculación de Sarah se produjo tras el escándalo mediático relacionado con el actor y Griselda, así como por la filtración de audios que fueron revelados”. Esta situación ha colocado a la joven, quien hasta hace poco mantenía un perfil bajo en el mundo del espectáculo, en una posición vulnerable, viéndose obligada a enfrentar la exposición pública y la pérdida de su empleo.

Antolín, desde Madrid, se dirigió al bar para verificar la veracidad de la información de manera directa. “Juan, me encuentro en el lugar donde Luciano Castro conoció a Sarah, esta mujer danesa que reside en Madrid”, reportó en vivo. El corresponsal incluso mostró la mesa donde, según las declaraciones de Borrell, habría tenido lugar el primer encuentro con el actor. Testimonios recabados por el periodista sugieren que la creciente atención mediática y la afluencia de curiosos al establecimiento fueron elementos cruciales que llevaron a la drástica decisión de los propietarios del bar.

La situación de Sarah Borrell pone de relieve el impacto adverso que los escándalos mediáticos pueden ejercer sobre la vida cotidiana de personas ajenas a la esfera del espectáculo. En un corto periodo, la joven ha pasado del anonimato a ser objeto de interés en la prensa internacional, enfrentándose a la pérdida de su fuente de ingresos y a la exposición de su vida privada. No obstante, ella continúa desarrollando sus proyectos artísticos, manteniendo sus redes sociales relativamente alejadas de la controversia.

A medida que Borrell navega por este complicado escenario, el trasfondo del escándalo que involucra a Castro y Siciliani persiste en generar un eco considerable en Argentina. En el programa A la Barbarossa de Telefe, la periodista Pía Shaw compartió detalles de una conversación privada mantenida con el actor, lo que sugiere que las repercusiones del escándalo aún están lejos de finalizar.