Momo, hijo de Julián Weich, ha optado por un estilo de vida ecológico en Córdoba, lejos de la fama.
A pesar de que la industria del entretenimiento ofrece un atractivo innegable para los descendientes de personalidades célebres, hay quienes, como Jerónimo Weich, conocido cariñosamente como Momo, eligen una existencia alejada de la vorágine mediática. El hijo de Julián Weich ha decidido emprender un camino radicalmente diferente, priorizando la sencillez y un estilo de vida sustentable.
En su búsqueda de un entorno más natural, Momo se ha distanciado de las grandes urbes, centrándose en la construcción de su hogar utilizando técnicas de bioconstrucción. Este joven, tras una experiencia de mochilero por el norte de Argentina, optó por establecerse en el valle de Traslasierra, en Córdoba, donde la tranquilidad y la conexión con la naturaleza son fundamentales para su nueva vida.
El conductor Julián Weich, en una entrevista anterior, expresó su preocupación cuando su hijo no regresó inmediatamente de su viaje, lo que inicialmente le generó inquietud. Sin embargo, su percepción cambió drásticamente al escuchar las vivencias de su hijo al regresar, reconociendo que había subestimado la madurez que había adquirido en su travesía.
“Cuando vuelve, en el trayecto desde Ezeiza a mi casa, me contó su vida. Estaba yo totalmente equivocadísimo”, manifestó Julián Weich, subrayando que su hijo había regresado con una nueva sabiduría y madurez que lo sorprendió gratamente.
Jerónimo, como defensor de la permacultura, ha estado trabajando en la creación de su vivienda, empleando materiales como barro, madera reciclada y ventanales de doble vidrio, lo que refleja su compromiso con un modo de vida ecológico y responsable. Este enfoque en la construcción de su hogar resalta su dedicación hacia un futuro más sostenible.
En su cuenta de Instagram, Momo ha compartido el proceso de edificación de su residencia, documentando cada etapa de la construcción y los cambios que ha realizado en su hogar. Lejos de la atención mediática que persigue a su padre, Momo ha decidido disfrutar de un estilo de vida ecológico, en sintonía con la serenidad que ofrece el entorno natural de las sierras de Córdoba.