El Tribunal Superior de Londres evalúa la demanda presentada por Andy Summers y Stewart Copeland contra Sting por derechos de autor.
En un contexto de creciente controversia, el reconocido grupo musical The Police se encuentra inmerso en un conflicto legal que ha llevado a sus miembros Andy Summers y Stewart Copeland a interponer una demanda contra su vocalista y líder, Sting, en la jurisdicción londinense.
El pasado miércoles 14 de enero, el Tribunal Superior de Londres inició la revisión de dicha demanda, centrada en los ingresos generados por plataformas digitales, cuyo monto se estima en más de dos millones de dólares.
La acción legal fue presentada a finales del año 2024, y durante este miércoles y jueves se llevaron a cabo las audiencias preliminares ante el tribunal, aunque es importante señalar que ninguno de los músicos demandantes se hizo presente en la sala.
El origen de esta disputa radica en un convenio establecido entre los miembros de The Police, en el que se estipulaba que cada integrante debería recibir un 15% de los derechos de autor derivados de las composiciones de sus compañeros.
Este acuerdo, que se concretó de manera oral en 1977, se gestó antes de la aparición de las plataformas digitales actuales. A pesar de que en 2016 se resolvieron diversas disputas financieras, el tema de la música en streaming no fue abordado en esos términos, lo que ha derivado en el presente conflicto por los ingresos derivados de estas nuevas modalidades de distribución.
Por consiguiente, esta situación pone de manifiesto las complejidades legales y financieras que enfrentan los artistas en la era digital, así como la relevancia de los derechos de autor en la industria musical contemporánea.