La actriz Leticia Siciliani aborda el conflicto mediático que involucra a su hermana Griselda y Luciano Castro tras la filtración de audios comprometedores.
En el marco de la controversia generada por los audios que comprometen a Luciano Castro y que han reavivado las especulaciones sobre infidelidad en relación con Griselda Siciliani, su hermana, Leticia Siciliani ha decidido expresar su postura, mostrando un firme desacuerdo con la situación actual. En una entrevista concedida a Puro Show, la actriz evidenció su preocupación y su rol como defensora de su familia.
A pesar de aclarar que la situación no la afecta de forma directa, Leticia no pudo ocultar su descontento al ver a su hermana envuelta en este escándalo mediático: “No me pasó a mí, pero obviamente no me gusta. Si veo a mi hermana mal, obvio que me voy a enojar. Por ahora, estamos tranquilas”.
Al ser consultada sobre el estado emocional de Griselda, a quien su círculo cercano describe como “enojadísima”, Leticia optó por ser cautelosa pero honesta: “Es bastante escueta con su intimidad, así que yo no voy a hablar de ella. No sé si le dolió, pero obviamente no te gusta escuchar un audio así. Yo pienso que debe romper algo”.
La difusión no consensuada de los audios también ha tenido un impacto en su vida personal, manifestando su malestar: “Me quiero matar cuando escucho los audios. Penso que Luciano es un pelot*do y varias cosas más, pero no me gusta escuchar esos audios”.
Cuando se le inquirió acerca de si Castro era el compañero adecuado para su hermana, Leticia ofreció una respuesta clara y directa: “Es la que la haga plenamente feliz. Creo que Luciano la estaba haciendo feliz, pero ahora estarán pensando sus cosas”.
La actriz subrayó que cualquier adversidad que enfrente Griselda le afecta directamente: “Cualquier persona que le haga mal a mi hermana me hace mal a mí. Tengo cinco hermanos y si veo mal a alguno, me re caliento. Mientras que no la vea sufriendo...”.
Leticia también expresó su descontento por la gestión de la exposición mediática y opinó que debería haber sido Luciano quien diera la primera explicación: “Ella habló porque preserva su intimidad, pero, para mí, el que tenía que hablar primero era Luciano”.
Finalmente, fue categórica en relación con los comentarios de otras figuras del medio que han opinado sobre este conflicto, como Flor Vigna y Sabrina Rojas: “No me gusta que nadie hable mal de Griselda y, si lo hacen, habrá que cruzarse algún día”.