13/01/2026

Martes 13: Transformación de la Mala Suerte en Oportunidad Energética

El martes 13 se redefine como una fecha propicia para la energía y la abundancia económica.

A lo largo de la historia, el martes 13 ha sido considerado un día de mala suerte en el imaginario popular. No obstante, en el ámbito de las creencias energéticas y prácticas espirituales, esta percepción está experimentando una transformación significativa. Cada vez más personas afirman que esta jornada no representa un periodo negativo, sino un portal energético favorable para la limpieza, la protección y la apertura de caminos, especialmente en el ámbito económico.

Diversas tradiciones espirituales sostienen que el martes 13 amplifica la energía asociada al cierre de ciclos y la protección. Por ello, es común que se considere que las acciones emprendidas en esta fecha tienen un impacto superior al habitual, facilitando el corte de bloqueos, envidias y estancamientos que inciden en áreas cruciales de la vida, tales como el trabajo y la finanza.

En diversas plataformas digitales, ha comenzado a difundirse un ritual sencillo que, de acuerdo con los practicantes, contribuye a armonizar la energía del hogar y a desbloquear el flujo económico. Este procedimiento se realiza específicamente en el martes 13 y resulta especialmente beneficioso para aquellos que experimentan cansancio, falta de motivación o dificultades en la prosperidad económica. El ritual es accesible y utiliza elementos comunes:

Una vez que se ha preparado el vaso con agua, se sostiene con ambas manos, se cierran los ojos y se pronuncia en voz clara la siguiente intención:

Hoy me cubro con energía de protección. Todo lo negativo se disuelve, se aleja y no regresa. Ninguna envidia ni ninguna mala intención puede tocarme. Mi hogar, mi cuerpo y mi camino quedan sellados y protegidos. Hecho está.

Posteriormente, se humedece un dedo en el agua y se dibuja una cruz en la palma de la mano, simbolizando el cierre y el resguardo energético.

El vaso con agua debe ser colocado en las proximidades de la entrada del hogar, dado que este es el punto donde convergen las energías que ingresan y salen. Al día siguiente, se recomienda desechar el agua en el inodoro, visualizando cómo se elimina toda la negatividad absorbida durante la noche.

Los defensores de este ritual aseguran que su eficacia radica en su capacidad para limpiar el campo energético, protegerse de intenciones nocivas y fomentar la abundancia, particularmente en el ámbito económico. De esta manera, el martes 13 se transforma en un momento de reflexión, orden energético y intención consciente. Para muchos, esta fecha ya no es motivo de temor, sino una oportunidad para alinearse, protegerse y generar nuevas posibilidades.

Como en el caso de este tipo de prácticas, su efectividad depende de la creencia personal y de la intención con la que se lleven a cabo. Sin embargo, en un contexto de incertidumbre, un número creciente de individuos busca pequeñas ceremonias que les permitan recuperar la calma, el enfoque y la confianza en que el futuro puede ser más positivo.